Más de mil barcos de bajura gallegos podrían ser dados de baja dentro de 43 días al no tener vías para legalizarse

Mario Beramendi Álvarez
Mario Beramendi SANTIAGO/ LA VOZ.

ECONOMÍA

Una buena parte de la flota de bajura gallega, fundamentalmente embarcaciones marisqueras y percebeiras, se halla encallada en una suerte de callejón sin salida que amenaza su viabilidad futura. Los criterios de ordenación del sector fijados en el 2007 por una ley estatal -aprobada con los votos favorables del PP y del PSOE- han colocado a más de mil embarcaciones al borde de la desaparición. El próximo 24 de octubre expiran las dos prórrogas de seis meses que solicitó la Xunta al Gobierno central para concluir el proceso de regularización de la flota.

Según datos hechos públicos en el Parlamento por el director xeral de Competitividade e Innovación Tecnolóxica, Juan Maneiro, el sector gallego ha presentado hasta ahora 2.440 solicitudes, lo que coloca a Galicia como la comunidad más afectada. De ellas, 901 han obtenido un informe favorable para su regularización y 1.142 tan tenido fallos contrarios. En 41 casos no es preciso hacer adaptaciones, al no haberse detectado variaciones ni las medidas ni en la potencia de las embarcaciones, pero hay 1.100 expedientes desestimatorios: 530 deben aportar bajas para cubrir el exceso de caballos o tonelaje que tienen para continuar en el censo y 571 se hallan en una situación que la Xunta definió como «limbo administrativo»; es decir, no pueden ser regularizadas por haberse sometido a un proceso previo en 1.999, por lo que Madrid le veta la concurrencia a una segunda supervisión.

La Consellería do Mar anunció ayer que solicitará un nuevo proceso en el que participen las embarcaciones gallegas que no consigan adaptarse a la ley. Sin dar más detalles que puedan tranquilizar al sector, el director xeral mostró su compromiso de que ninguna de las pequeñas embarcaciones dedicadas al percebe y al marisco se quede fuera del proceso y, en consecuencia, sin permiso para ejercer su actividad.

«Estaremos ao lado do ministerio para adoptar as solucións máis axeitadas e resolver todos os casos destas embarcacións, pois contamos con compromiso do secretario xeral do Mar», prometió el director xeral. Juan Maneiro justificó ayer su comparecencia en la necesidad de informar sobre el estado de tramitación del proceso y para transmitir tranquilidad al sector por las negociaciones en marcha con Madrid. Pero la oposición advirtió de que los datos divulgados generan mayor inquietud en la bajura.