Los ganaderos se encontraron con pocos camiones que bloquear ante las plantas de Río y Celta

A. Bruquetas / D. Cela FERROL/LUGO.

ECONOMÍA

Sindicatos agrarios y cooperativas prosiguen su campaña de boicot a tres de las principales industrias de recogida de leche en Galicia. Desde el miércoles bloquean la planta de Lactalis, donde mantendrán la concentración hasta hoy, aunque permitiendo la entrada de camiones de recogida. Ayer las protestas alcanzaron a las factorías de Leite Río y Celta. A ese boicot se ha sumado el PSdeG, que ha instado a militantes y altos cargos a no adquirir leche de las marcas denunciadas por los sindicatos. Mientras, Feijoo apuntó que la Xunta «quere facer os seus deberes» con el sector. «E espero -dijo- que a industria e o Goberno central tamén o fagan para salvar esta situación dramática».

A la sede de Celta, en Pontedeume (A Coruña) los manifestantes comenzaron a llegar en torno a las once y media de la mañana. Allí, la Guardia Civil custodiaba el acceso a las instalaciones con un fuerte dispositivo. «Hay más agentes que ganaderos», se escuchaba. Las acciones reivindicativas se limitaron a la pegada de una pancarta, la explosión de varias bombas de palenque y la colocación de un retén de aproximadamente medio centenar de piquetes para impedir la carga y descarga de producto.

Durante toda la jornada apenas hubo tránsito de camiones que entrasen o abandonasen las instalaciones de la empresa. «Ya no los mandan aquí para evitar problemas», comentaba uno de los piquetes que estaba previsto que permaneciesen en Pontedeume durante toda la madrugada. «E que non podemos aturar máis esta situación», explicaba Óscar Pose, de Unións Agrarias. «Levamos dous anos -apostillaba- vendendo o leite por debaixo do custo de produción».

Horas más tarde, parte de los ganaderos de la zona acudieron a las instalaciones de Alcampo en Ferrol para pedir que no se compren las nueve marcas que, consideran, «acabarán por matarnos».

En Lugo sindicatos agrarios y cooperativas bloquearon con docenas de ganaderos la entrada de una de las plantas de Leite Río, en el polígono industrial de O Ceao. La verja de la fábrica permaneció cerrada, en tanto que desde la gasolinera de enfrente, perteneciente al mismo empresario, varios furgones de policías antidisturbios observaban acontecimientos. No tuvieron que intervenir porque no hubo incidentes. Los concentrados, que bajaron la guardia a la hora de comer, solamente permitían el paso de cisternas cargadas de leche, procedentes de la recogida. Sobre las cinco y media de la tarde medio centenar de personas colocaron pegatinas con la inscripción «esta marca engánate e destrúe o sector lácteo. Non a merques» en Carrefour.

Respuesta a Lence

Mientras, las declaraciones del empresario Jesús Lence del día anterior («me importa un bledo», dijo) provocaron reacciones. El presidente de estas últimas, Higinio Mougán, de Agaca, insistió en que las industrias lácteas necesitan una reestructuración: «Temos un problema industrial que haberá que abordalo, sen insultos». «Nós -dijo- non lle facemos as contas a industria, e se non lle saen terán que buscar unha solución, e non no produtor, que xa sufriu reestruturacións dabondo nos últimos anos».

Los manifestantes mantendrán las movilizaciones y tienen previsto repartir entre los peregrinos, en Santiago, pegatinas de boicot.