Cuarenta ricos de EE.UU. se han adherido ya a la campaña de Buffet y Gates para donar la mitad de sus fortunas
ECONOMÍA
Todo comenzó con una conversación nocturna. Warren Buffet y Bill Gates, considerados respectivamente la segunda y tercera mayores fortunas del mundo, debatían sobre cómo implicar a más ricos en el difícil negocio de la filantropía. Doce meses después de aquella charla, 40 millonarios de Estados Unidos se acaban de comprometer, a través de un documento, a ceder la mitad de su fortuna a causas benéficas. Un gesto sin precedentes.
El pacto se ha bautizado como El juramento de la caridad . En ese texto van de la mano personalidades tan diversas como el actual alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, o el director de cine George Lucas. Sin embargo, por ahora, son 40 de los más de 1.000 millonarios que hay en el planeta.
La iniciativa de Gates y Buffet ha logrado, además, redefinir para siempre el concepto de multimillonario elevándolo a una nueva categoría moral y creando un nuevo estatus social: el filantromillonario . «Ser multimillonario ya no tiene nada que ver con cuántos coches tienes o cuántas casas posees, sino cuánto dinero estas dispuesto a dar a los demás», según explicaba el periódico The New York Times .
La figura del filántropo no es, sin embargo, una novedad en EE.?UU., donde instituciones como la Biblioteca Pública de Nueva York o el Museo Metropolitan no hubieran sido posibles sin las generosas aportaciones de particulares. El propio Bill Gates, cuya fundación trabaja desde hace anos en las áreas más necesitadas de África, ya había donado buena parte de su imperio antes de comprometerse en ese juramento. Sin embargo, contra esta nueva forma de caridad se han alzado algunas voces que temen que se extienda la idea de que solo los ricos son responsables de ser solidarios. «Existe el peligro de que el estadounidense medio se vea desmotivado a donar cuando compare su aportación con la que realizan estas personas», dice el analista Mark Egan.
Según datos aportados por la oenegé Giving USA, solo en el 2009 los estadounidense donaron a la beneficencia más de 227.000 millones de dólares, solo un 0,14% menos que el ano pasado. Si los firmantes de El juramento de la caridad logran cumplir su promesa, el dinero total que donarán al mundo ascenderá a 150.000 millones de dólares, mucho menos de lo que donan los simples mortales en tan solo 12 meses.
¿Quiénes no están?
En EE.?UU. muchos millonarios han eludido adherirse a este pacto. Es el caso Meg Whitman , ex presidenta de eBay, , que prefiere invertir su fortuna en su campaña como gobernadora de California. Tampoco aparece la presentadora Oprah Winfrey, que mantiene su propia fundación, o el gurú de Wall Street Carl Icahn, que podría hacerlo en breve. Para añadir un poco de humor al asunto, la página web Bookmaker ha convocado una apuesta sobre quién será el próximo millonario en unirse.