Martinsa-Fadesa fuerza un nuevo convenio con sus acreedores al no poder pagarles

E. D. REDACCIÓN/LA VOZ.

ECONOMÍA

Quiere un acuerdo con un 30% de quita y pagar una parte en préstamos participativos

25 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Actualmente Martinsa-Fadesa está estudiando con sus principales acreedores financieros los términos económicos e hipótesis en los que se basó la propuesta de diciembre del 2008. El objetivo es contar con una nueva propuesta de convenio más ajustada a las circunstancias presentes». Con estas palabras Fernando Martín , presidente de Martinsa-Fadesa, anunció ayer en A Coruña ante la junta de accionistas su intención de alcanzar un nuevo acuerdo con los bancos que permita a la empresa afrontar en mejores condiciones el pago de su deuda, de más de 7.000 millones de euros.

La inmobiliaria, en concurso de acreedores desde julio del 2008, pretende modificar las condiciones del convenio presentado ante el juez el 30 de diciembre de ese mismo año y que establecía el pago íntegro de la deuda (sin quita) en un plazo de ocho años, a contar desde mayo del 2010. Pero la resolución de las alegaciones ha retrasado el fin de la primera fase del concurso, todavía en manos del titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de A Coruña.

Fernando Martín intenta forzar ahora un convenio que alivie las exigencias del anterior. El presidente de Martinsa-Fadesa lo justificó así ante la junta: «El deterioro de la situación económica ha sido mucho más rápido y más profundo de lo que nadie podía prever y ha hecho que las propias proyecciones de la compañía se hayan deteriorado durante estos largos meses, por lo que cualquier opinión sobre el plan de viabilidad debe ser revisada».

Martín intenta convencer a los bancos de que acepten un nuevo convenio -similar al presentado por Habitat, la otra gran inmobiliaria en proceso concursal- que establezca una quita en torno al 30% y permita además que parte de la deuda pueda pagarse por medio de préstamos participativos. Además, Martín habría solicitado un nuevo préstamo -unos 160 millones de euros- ante la necesidad de hacer frente a los créditos contra la masa (al margen del concurso y con prioridad de cobro) que se habrían disparado sobre las previsiones iniciales de la compañía, de 14,5 millones.

Según fuentes próximas al proceso, los principales acreedores financieros -que apoyaron el convenio y a los que ayer, al comienzo de su discurso, el propio Martín agradeció su «abierta actitud»- no parecen dispuestos a facilitar un nuevo préstamo a Martinsa-Fadesa.

Martín basa su apuesta en que no solo es un mal momento para las inmobiliarias, sino también para las entidades financieras, obligadas ahora a incrementar las provisiones por su exposición en el sector inmobiliario (el Banco de España ha propuesto elevar la provisión del 20% al 30% del valor de los inmuebles por las propiedades con las que se quedan como pago de deudas, si han transcurrido más de 24 meses desde que los adquirieron).

Si la banca no inyecta más dinero, Fadesa puede entrar en proceso de liquidación, parece advertir Martín, «plenamente convencido de que Martinsa-Fadesa es hoy un proyecto vivo, perdurable y solvente, si nos dejan». Mientras, algunos acreedores recuerdan al principal ejecutivo de la compañía que, en caso de liquidación, les queda el camino de emprender acciones judiciales contra los administradores de la empresa.

En cualquier caso, el hecho de que más de un 60% de los acreedores hubieran apoyado el primer convenio, hacen pensar a Fernando Martín que «aún es posible un proyecto de continuidad de la actividad empresarial mediante la corrección de la propuesta de diciembre del 2008».

En beneficios

Martinsa-Fadesa, con una elevada cartera de suelo y dificultades para convertirlo en urbanizable, ha hecho virtud de la necesidad e indica que la gestión del suelo se ha convertido «en uno de los pilares de la nueva estrategia». Esa estrategia permitió ayer a Martín anunciar a la junta que, por primera vez en los dos últimos años, la compañía entró en beneficios en mayo. En el primer trimestre del 2010 redujo sus pérdidas en un 90% y logró una mejora del 57% en el Ebitda respecto al mismo período del año anterior, pese a que los ingresos -de 95 millones- disminuyeron en un 55%.