Cerca de 1.600 empleados de Caixanova y de Caixa Galicia habrán cumplido esta edad de corte antes del año 2014
17 jun 2010 . Actualizado a las 15:50 h.Caixanova y Caixa Galicia no contemplan prejubilar a trabajadores con menos de 55 años cumplidos, según los estudios realizados por las auditoras PriceWaterhouse y Deloitte. Las dos cajas mantienen en plantilla cerca de 1.600 hombres y mujeres que antes del año 2014 cumplirán los 55, lo que significa un 30% más que el recorte máximo previsto en la nómina de empleados.
La horquilla de prejubilaciones reflejada en el plan financiero entregado al Banco de España se sitúa entre los 1.180 operarios y los 1.230. La mayor parte, hasta 760 personas, se concentran en la red comercial (afectados por el cierre de sucursales). Y hasta 470 personas tendrán que ser eliminadas de los servicios centrales.
Caixanova mantiene en Vigo a cerca de mil asalariados en sus servicios centrales. Y Caixa Galicia tiene otros tantos en A Coruña. La intención es que el nuevo diseño de la caja comprima estos servicios cerca de un 24%.
La edad de corte para las prejubilaciones, no obstante, estará en función de la cifra final de recorte que se fije en la plantilla. Y también en la cantidad de personas que muestren su disposición a marcharse por encima y por debajo de los 55 años. No está previsto que el Banco de España obligue a prescindir de más trabajadores de los ya contemplados en el plan de negocio de las cajas, en gran medida porque el supervisor ya había dado su visto bueno a la auditoría de KPMG, donde se indicaba una reducción de trabajadores muy similar.
Y respecto a la cantidad de gente dispuesta a prejubilarse, miembros próximos a las mesas de negociación aseguraron que será «imposible de determinar» hasta que se conozcan las condiciones.
La entidad con sede en Vigo cerró el ejercicio del 2009 con 3.292 personas en plantilla, mientras que la caja coruñesa lo hizo con 4.561. De acuerdo con los estudios realizados durante el último mes, ambas entidades deberían pasar en un horizonte de cinco años de una estructura de personal integrada por 7.853 trabajadores a otra de no más de 5.500 operarios al término del período transitorio (finales del 2013). Cerca de 1.200 personas se irán mediante las mencionadas prejubilaciones voluntarias. El resto serán traspasados a otras entidades a través de la venta de red. Está previsto vender hasta 235 sucursales en España, Europa y América dentro del plan de desinversiones (un proyecto que contempla la enajenación de activos por valor de 12.900 millones de euros). Este adelgazamiento de la red comercial supondrá una pérdida de negocio estimada de 3.800 millones.
Las condiciones, a negociar
La auténtica batalla con los sindicatos estará en las condiciones de las prejubilaciones. Portavoces de las centrales mantienen que no sería factible cerrar un acuerdo sin que se garantice el cobro de un mínimo situado entre el 80% y el 85%. Y aunque la negociación todavía no ha comenzado formalmente, fuentes próximas a las cúpulas de las cajas dudan de que estos porcentajes sean posibles en el momento actual.
Los precedentes de otras fusiones más avanzadas que la gallega tampoco sitúan el horizonte de las prejubilaciones más allá del 80% del salario.
En la última reunión con los cinco sindicatos representados en las financieras gallegas (Comisiones Obreras, CSICA, CIG, UGT y CGT) las entidades solicitaron «paciencia» a los representantes de la plantilla y les pidieron que aguardasen a la presentación del documento definitivo que se presentará el día 30 de junio ante la Comisión del FROB, donde se solicitarán formalmente los 1.162 millones que precisa la alianza gallega en ayudas públicas. El compromiso es arrancar la negociación laboral con la constitución de la mesa, no antes del día 5 de julio.