Los empleados denuncian presiones para mejorar las ratios básicas y lamentan que no haya planes estratégicos
La incertidumbre sobre las futuras alianzas de las cajas gallegas está colmando la paciencia de los cerca de ocho mil trabajadores de Caixanova y Caixa Galicia, y ayer comenzaron a exigir a las direcciones de las entidades que «aclaren» sus estrategias de futuro y las hagan públicas.
Portavoces de UGT, Comisiones Obreras y CIG admiten que hay «más presión que nunca» por la «urgencia» de las cajas para mejorar sus ratios básicos de solvencia. Y, a la vez, critican la ausencia de planes estratégicos para cinco o diez años, «claves en tiempos de crisis» pero «imposibles» ante lo incierto del futuro a corto plazo.
La paciencia se agota. Ayer, en Vigo, la CIG llamó a los trabajadores de las dos cajas a una movilización el día 23, que se celebrará ante las delegaciones de la Xunta y del Gobierno de cada ciudad. Y su portavoz de banca, Clodomiro Montero, anunció que reclamará a la Xunta una investigación sobre la gestión de los últimos años en las entidades para «depurar responsabilidades». Al Gobierno central le exigen que diga qué alianzas apoyará y cuáles vetará.
Julián Valiente, portavoz de Comisiones Obreras, observa que los empleados de las cajas «no saben si se van a prejubilar, si se quedarán fuera o si podrán seguir trabajando» y demanda a las direcciones «mayor claridad». En el mismo tono se expresa José Ramón del Pliego, de UGT, quien lamenta la «falta de entendimiento político» entre el PSOE y el PP para trabajar en una estrategia conjunta para las cajas gallegas.
A los sindicatos les preocupa el mantenimiento de los puestos de trabajo, y que el proyecto de futuro no solamente sea solvente, sino también gallego. «Manter as direccións xerais das caixas en Galicia é básico para o país», subrayó Montero en la asamblea celebrada en Vigo.
Reunión paralela
La CIG reunió a 70 personas en la capital olívica (la semana pasada fueron 250 en A Coruña y un centenar en Lugo) y culpó a Caixanova de «boicotear» su asamblea invitando a más de 500 empleados a una «reunión de trabajo» a la misma hora a la que el sindicato pretendía explicar las razones de su movilización. En un temor compartido por CC. OO. y por UGT, la CIG criticó la «urgencia» del Banco de España con las cajas gallegas. Montero aseguró que las últimas reuniones de los órganos de dirección de Caixanova y Caixa Galicia con el regulador fueron «tensas».
Los portavoces de los trabajadores sostienen además que un sistema institucional de protección (SIP o fusión ría) de Caixanova o de Caixa Galicia con entidades de otras comunidades trasladaría a una ficha bancaria ubicada en Madrid o Barcelona las políticas de inversión y riesgos, junto a una parte de los órganos de dirección. Y eso es algo que no quieren los sindicatos, firmantes del texto Galicia ten dereito en favor de la fusión y de la ley gallega de cajas.
La CIG reveló que llegó a pedir al alcalde de Vigo -cuando este convocó la movilización antifusión- que incluyese en su manifiesto la garantía de que la dirección general de Caixanova se quede en Vigo. «Non nos fixo caso, porque é consciente de que é imposible cun SIP fora de Galicia», explicó Montero.
Comisiones y UGT elogian la «responsabilidad» de los clientes, que se limitan a preguntar sobre el futuro de las entidades «pero siguen confiando sus depósitos». Entre un 6% y 8% más entre el 2008 y el 2009. «Incluso pese a las acusaciones infundadas del alcalde de Vigo contra Caixa Galicia», dijo Del Pliego.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios