El ERE de Pascual se amplía otros 4 meses para negociar la venta

ECONOMÍA

Los empleados disfrutarán de permiso retribuido hasta que se pronuncie Trabajo

05 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los 95 trabajadores que quedan en la plantilla gallega de Pascual, en Outeiro de Rei, disfrutarán a partir de hoy de un permiso retribuido por el grupo burgalés, que abonará sus salarios hasta que el Ministerio de Trabajo apruebe la ampliación del ERE por otros cuatro meses tal y como acordaron las partes implicadas. Ayer mismo los afectados, al aceptar la empresa las condiciones para el nuevo expediente, comenzaron a levantar el campamento, que montaron 24 días antes y por el que rotaron todos en turnos de 24 horas.

Pascual solicitó a los trabajadores la ampliación del ERE unos días antes de que este venciera y de que se pusiera en marcha el mecanismo para la extinción de los contratos. El grupo burgalés alegó que necesitaba más tiempo para poder cerrar la negociación en marcha para el alquiler con opción de compra o venta de la fábrica de Lugo. La empresa informó a los trabajadores en la última reunión celebrada en Madrid que tenía sobre la mesa las propuestas de los dos grupos cooperativos gallegos, que negocian por separado.

La plantilla aceptó la ampliación del ERE después de que la empresa cediera en una cláusula que garantiza que informará de la venta y dará un plazo de una semana para tomar la decisión individual de integrarse en la nueva empresa o cobrar la indemnización, según informó el abogado de los trabajadores, Alberto Rodríguez Feixoo.

Actualización de finiquitos

Otra de las condiciones admitidas por el grupo burgalés, la de actualizar las indemnizaciones en función de los salarios pactados para el año 2010, posiblemente frenará las peticiones de liquidación que llevan varias semanas produciéndose. La plantilla pasó de 155 a 95 personas.

Rodríguez Feixoo declaró ayer que, si a última hora Pascual tiene ofertas sobre la mesa para la planta de Outeiro de Rei, se debe a las presiones ejercidas por los trabajadores, que según él, creyeron desde el primer momento que era posible reanudar la actividad en la fábrica.

Mientras tanto, los dos grupos de cooperativas lácteas gallegas siguen manteniendo contactos con Leche Pascual de cara a intentar cerrar la operación por separado, aunque, por el momento, parece ser que no se produjeron avances. Según algunas fuentes conocedoras de las conversaciones, La Arzuana presentó una ampliación de la propuesta inicial en la que incrementa la oferta económica. El grupo burgalés tiene ahora un mayor margen de maniobra para negociar.

Los trabajadores celebraron asamblea por la tarde para informar de los últimos acontecimientos y después comenzaron a levantar el campamento.