Sindicatos, patronal y expertos cierran filas en contra de la reforma, y el Ejecutivo se queda solo en su defensa
29 sep 2009 . Actualizado a las 10:03 h.El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se quedó ayer prácticamente solo (arropado únicamente por voces de su entorno, como Leire Pajín) en la defensa de la reforma fiscal que, dentro de los Presupuestos Generales del Estado para el 2010, el Consejo de Ministros aprobó el sábado y que la vicepresidenta económica, Elena Salgado, presenta hoy ante el Congreso, para iniciar su tramitación parlamentaria.
Sindicatos, patronal, autónomos, técnicos de Hacienda y numerosos colectivos, así como expertos, han cerrado filas contra la reforma, aunque con argumentarios diversos. Unos, por considerar que un aumento impositivo en momentos de crisis no es la política adecuada, como sostiene el catedrático Emilio Ontiveros, y otros, por entender que -a diferencia de lo que afirma el Gobierno- serán las rentas medias y bajas las que pagarán el grueso del incremento fiscal.
Lo que ha quedado fuera de la reforma son los instrumentos de inversión de las grandes fortunas, las sicav, que mantendrán su tributación reducida del 1%, así como la fiscalidad de los astros foráneos del fútbol, que continuarán pagando a Hacienda un 24% de sus abultados emolumentos, es decir, la misma tributación que un mileurista.
Sin embargo, y aunque en el proyecto de ley de Presupuestos no se incluye su modificación, la ministra de Economía dejó abierta la puerta a posibles cambios en la fiscalidad de las polémicas sicav, en función de las negociaciones con los grupos parlamentarios. En este sentido, IU-ICV y ERC presentaron una moción en junio pidiendo esos cambios, así como la anulación de la ley Beckham, por la que los extranjeros no residentes (no solo futbolistas sino también investigadores, ejecutivos...) se benefician durante seis años del gravamen mínimo.
«Desequilibrado e injusto»
Pero al Gobierno ayer le llovieron críticas desde todos los frentes. De «desequilibrado y, por tanto, injusto», calificó el secretario general de CC.?OO., Ignacio Fernández Toxo, el esfuerzo fiscal que plantea Zapatero y con el que, según Toxo, los perjudicados serán las rentas medias, los trabajadores. En ese argumento coincidió su homólogo de UGT, Cándido Méndez, que también tachó de «intolerable» que se suba el IVA y «queden protegidas las sicav». Hasta el presidente de la CEOE, Díaz Ferrán, coincidió con los sindicatos en que la subida fiscal la pagarían «en un 96%» las clases medias y los trabajadores y que, además, retrasaría la salida de España de la crisis, al reducir la competitividad de las empresas.
También se muestran contrarios a la reforma, que entienden «ineficaz», los profesionales del sector de fondos de inversión, mientras que los autónomos temen el impacto del IVA en el transporte y la hostelería.