La crisis reorienta la política de inversión de las familias hacia los depósitos, mientras descienden los activos de riesgo
ECONOMÍA
La situación económica ha provocado que la economía de las familias bascule más sobre la inversión en efectivo y en depósitos que sobre los activos de riesgo, «un fenómeno sen precedentes na economía española», según revela un estudio elaborado por Caixa Galicia.
El informe trimestral de coyuntura de la entidad de ahorro, elaborado por los profesores Ana Castro y Francisco Teixeira, pone de relieve que la riqueza financiera de las familias aumentó «indiscriminada y vertiginosamente» en España hasta el 2007, período en el que fueron acumulando cada vez más activos de riesgo, acciones y fondos de inversión. Una tendencia en la que, según revela el informe, las familias españolas llegaron mucho más lejos que las de otros países europeos.
El estudio, que elabora el Centro de Investigación Económica y Financiera, sostiene que esta mayor exposición al riesgo provocó «fatales consecuencias» para las familias españolas, que vieron como su riqueza financiera descendió un 12% en el 2008 respecto al año anterior. En Francia, la contracción fue del 5,4% mientras que en Alemania se situó en el 3%.
Así, la crisis ha provocado un giro de 180 grados en la forma de invertir de los ciudadanos españoles, un cambio de tendencia que no se había registrado en la crisis de 1993, que apenas tuvo efectos sobre las decisiones financieras. Con todo, los autores del informe sostienen que, para extraer consecuencias firmes, es preciso seguir la evolución de este cambio de patrón, para comprobar si se trata de algo transitorio, para «sortear» las dificultades económicas, o, por el contrario, conduce a un nuevo modelo de ahorro.
Hasta la llegada de la crisis, las familias españolas incrementaron su volumen de riqueza financiera hasta niveles propios de los países más desarrollados. En 1986, el porcentaje de esta en manos de las familias, referenciado al PIB, era del 1,1, y en el 2006 alcanzó un máximo del 1,9%. Hace tan solo un par de años, el volumen total de riqueza financiera en manos de las familias superó los 1,9 billones de euros.