Las empresas alertan de que Galicia ya no es competitiva porque la inversión no retorna
30 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Las multinacionales lo tiene claro. Hacen números y las cuentas les cuadran sí, pero al otro lado de la frontera. Embraer, Dayco, Antolín o Lauack ya han confirmado que en los próximos tres años inyectarán 250 millones de euros que crearán mil empleos en Portugal.
A estos proyectos se acaba de unir Nissan (en alianza con Renault), que ha anunciado una inversión de 700 millones de euros para construir la primera fábrica de baterías de iones de litio, con el fin de impulsar el lanzamiento de automóviles de emisiones cero en Europa. El macroproyecto, que se situará al norte de Lisboa, permitirá la creación de 800 empleos directos y de 2.500 puestos de trabajo adicionales, vinculados con la cadena de suministro.
Portugal está en racha, mientras Galicia se ha convertido en un lugar invisible para las multinacionales en expansión que, aunque pocas, alguna queda. Los empresarios de Galicia alertan de que la comunidad ha perdido competitividad porque la inversión necesaria es mucho más elevada que en el país vecino, y la amortización del esfuerzo realizado resulta cada vez más complicada.
Alberto Cominges, gerente de Ceaga (Clúster de Empresas de Automoción de Galicia) reconoce que Portugal se ha convertido en un serio competidor para Galicia y que, a la hora de tomar decisiones empresariales, pesa más la cabeza que el corazón: «A muchas de las industrias que se han instalado en Portugal les hubiera gustado estar en Galicia, pero no es competitivo, ni en materia de suelo ni en retorno de la inversión».
Cominges recuerda que el sector que gestiona lleva años alertando del riesgo que ahora se constata. «En los últimos cinco años, Ceaga se ha hartado de decir que hacía falta suelo competitivo. Se han hecho polígonos y ahora lo que va a pasar es que va a haber una bolsa de suelo industrial espectacular en Galicia que no va a salir al mercado porque las empresas no pueden asumir su coste», afirma Alberto Cominges.
Juan Martínez, presidente de la empresa consignataria Vasco Gallega, asegura que el coste del suelo más bajo que en Galicia es un condicionante muy importante para las empresas, pero subraya que hay factores igual de relevantes para una multinacional que inclinan la balanza hacia Portugal. «Tan importante como el precio del suelo son las conexiones de los polígonos con las vías de alta capacidad, y el Gobierno luso está haciendo una red de plataformas logísticas impresionantes -con capital español, porque está implicada Itínere- que suponen un elemento fundamental de competitividad por su conexión con los puertos», explica el experto en logística.
Conflictividad cero
Juan Martínez añade un elemento más a favor del país vecino, que hasta ahora nadie había reflejado, y que guarda relación con la sensación de seguridad del inversor. «No es solo que tengan salario más bajos, es que allí no existe la fuerza sindical que existe en España. En algunos casos, como el vivido recientemente [en relación al conflicto del metal de Pontevedra] suponen un lastre y un condicionante negativo que perjudica para atraer inversiones», afirma el empresario.
Desde el otro lado de la frontera, la situación de Galicia se ve como una oportunidad, Así lo cree el presidente de la Cámara municipal de Valença, José Luis Serra. Asegura que las empresas de automoción instaladas en su localidad componen ya un pequeño clúster que da apoyo, en su totalidad, a la planta de PSA Peugeot-Citroën de Vigo.
Precisamente por esta dependencia, Serra reconoce que se llegó a temer lo peor hace unos meses, como consecuencia de la crisis del sector que también afectó a la factoría gallega. «Superado el crítico momento que atravesó el sector en el primer trimestre del año, la industria del norte presenta claros síntomas de recuperación favorecidos por la llegada de nuevas inversiones que van a generar más de 500 puestos de trabajo, lo que colocará de nuevo al municipio en tasas de desempleo insignificantes», asegura el portavoz municipal, que abre de par en par las puertas de la nueva plataforma logística de Valença. Este proyecto, presentado el pasado mes de julio, supone una inyección de 200 millones de euros para levantar un macropolígono que abarca una superficie total de 135 hectáreas y creará cerca de 2.500 puestos de trabajo directos.
Una encuesta publicada esta semana por el instituto oficial de estadística luso revela que el clima económico portugués ha vuelto a mejorar por cuarto mes consecutivo y los analistas dan por finalizado ya el período de recesión. Dicen los empresarios gallegos que «hoy más que nunca, menos mal que nos queda Portugal».