Rajoy afirma que aumentar la imposición supondría la «puntilla» para las familias, las pymes y los autónomos
27 ago 2009 . Actualizado a las 11:08 h.«Nuestro sistema fiscal ya es progresivo y las rentas altas ya pagan más». De esta forma, Elena Salgado, desautorizaba la «reflexión personal» del titular de Fomento, José Blanco, que hace unos días defendió la necesidad de elevar los impuestos a los ricos para garantizar las políticas sociales y las inversiones públicas.
La vicepresidenta segunda afirmó durante su intervención en la Comisión de Economía del Congreso que el Gobierno hará una revisión de todos los tipos impositivos, «sin apriorismos», cuando se debatan los próximos Presupuestos Generales del Estado, aunque eludió hablar expresamente de subirlos. Sin embargo, los analistas estiman que con un déficit público que se encamina al 10% del PIB, sólo una subida impositiva, junto con medidas de austeridad, como la congelación del sueldo de los funcionarios, podría garantizar el mantenimiento del gasto social.
Posteriormente, remachó con rotundidad que «está todo, absolutamente todo, sometido a revisión», aunque admitió que no podía dar «respuestas concretas» sobre qué impuestos se modificarán. Lo que sí confirmó es que el Gobierno no dará marcha atrás en su decisión de suprimir el Impuesto del Patrimonio, ya que no cumplió la finalidad con que se había diseñado y acabó perjudicando a las clases medias.
Salgado también reconoció la dificultad de elevar el gravamen a las rentas generadas por el dinero, en concreto de las Sociedades de Capital Variable (Sicav), mediante las que los contribuyentes más ricos sólo tributan un 1%. «Hay que tener en cuenta que el dinero se traslada a la velocidad de la luz», señaló.
Asimismo, manifestó que no es aún momento de retirar los estímulos fiscales que se han puesto en marcha con la crisis, aunque los expertos apuntan que se podría eliminar la reducción de los 400 euros en el IRPF. La ministra de Economía señaló que «lo más importante para la consolidación fiscal es recuperar la senda del crecimiento, por lo que todo lo que hagamos tendrá que se compatible».
Las matizaciones de Salgado a Blanco sacan a la luz las dos visiones que conviven en el Gobierno sobre cómo afrontar la crisis. Los técnicos, con la vicepresidenta segunda al frente, son muy cautelosos a la hora de subir los impuestos, debido a los efectos no deseados sobre la economía que puede tener. Por contra, los políticos como Blanco, son partidarios de aumentar los gravámenes a los ricos y subrayar el carácter de izquierda del gabinete en un tiempo de crisis.
La posición del PP
Durante el debate en el Congreso, el portavoz popular, Cristóbal Montoro, acusó al Gobierno de «preparar una subida de impuestos a las rentas medias». Por su parte, el líder del PP, Mariano Rajoy, afirmó que una subida de los impuestos sería la «puntilla» para las familias, las pequeñas y medianas empresas y los autónomos. La Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) mostró su preocupación y su malestar por el aumento de impuestos que dejó entrever Salgado.