Los estadounidenses están conectados por móvil. De eso no hay duda. En el país hay ya 266 millones de líneas de telefonía móvil, para una población total de más de 307 millones de habitantes. Menos móviles que personas, pero es que de esos 307 millones, más de 61 millones son menores de 14 años. Y hasta estos tienen móvil. Los cálculos dicen que el año próximo incluso nueve millones de menores de nueve años también tendrán celular. Y eso hay que pagarlo.
Encontrar una compañía que provea servicios de telefonía móvil en Estados Unidos no es difícil. La oferta es enorme. Lo primero es saber cuál opera en el estado en el que vives. Y después, dedicarse a la, esa sí, complicada tarea de comparar ofertas. Aunque la mayoría de las compañías ofrecen planes similares. Desde los 40 dólares -27 euros, sin incluir impuestos- hasta los 100 dólares mensuales por la tarifa plana para llamadas, mensajes SMS y multimedia, y conexión a Internet. Y por el medio, todo tipo de ofertas.
Aunque las compañías no han bajado los precios a causa de la crisis, en los últimos meses una parte de los consumidores se ha apuntado a ofertas más baratas que las que disfrutaban: un 20% de todos los usuarios redujeron en los últimos meses su consumo de móvil.
Por lo que se refiere a la telefonía fija, una tarifa plana para el hogar se encuentra desde 40 dólares mensuales. Aunque lo más habitual en Estados Unidos son los paquetes que incluyen teléfono y televisión por cable más Internet. Las compañías que operan con cable se han repartido las zonas, lo que sorprende en un país que castiga tan ferozmente los monopolios. Y los precios también en esto son similares entre ellas. Se puede conseguir teléfono fijo con tarifa plana para las llamadas locales e interestatales, televisión por cable básica e Internet desde 80 dólares (55 euros) al mes con contratos de dos años y 100 canales de televisión.