Al caer la recaudación, las Administraciones recurren a fondos ajenos para cubrir gastos y licitaciones
17 ago 2009 . Actualizado a las 09:54 h.En mitad de la recesión, la banca ha sabido sacar partida a uno de los clientes a los que tradicionalmente no dirigía sus políticas de crecimiento: las Administraciones Públicas. Los últimos datos del Banco de España revelan que, mientras cajas y bancos han decidido congelar el crédito a las familias, han incrementado interanualmente hasta un 28% (27,7%, en concreto) la financiación a gobiernos locales, provinciales o autonómicos y a otras sociedades públicas. Al mismo tiempo, los préstamos a familias y empresas han subido apenas un 0,4% para las primeras (técnicamente, nada) y un 3,6 para las segundas.
El sector público se ha convertido así en un nuevo eje del negocio tradicional bancario, el de dar y captar fondos. Lo hace desde octubre del año pasado, cuando los préstamos a Administraciones comenzaron a subir dos dígitos. Comparando el volumen de dinero prestado a gobiernos y sociedades no privadas en octubre del 2007 con el del mismo mes del 2008, la subida fue del 10,6%. En ese mismo período aún no se había cerrado por completo el grifo del crédito a los hogares en tanto que se incrementaba un 5,7%. Aunque la tendencia se adivina desde mediados del 2008, es a partir de otoño cuando se nota un cambio sustancial: uno pega un tirón tremendo (crédito al sector público) y el otro va cuesta abajo sin freno (préstamos a familias y pymes).
Sobre el conjunto de los créditos concedidos, hoy el de las Administraciones Públicas supone el 3% de todo el sistema, un punto más que hace un año. Por ello, algunas entidades que tradicionalmente no prestaban demasiada atención a ese sector han comenzado a reorientar su actividad.
«Hay que tener en cuenta que la propia demanda del crédito a los hogares ha decaído como no se conocía, y eso también explica la bajada», justifica un alto ejecutivo bancario. Ese descenso en las peticiones de financiación -por ejemplo, para la vivienda- y el celo con el que cajas y bancos conceden ahora los préstamos a particulares (para evitar un aumento de morosidad, hoy gran problema de la banca española) explican el descenso sobre todo en el crédito al consumo para particulares.
Las causas
¿A qué obedece el aumento? Hay varios factores, pero en el sector financiero se habla de uno como origen del resto: las Administraciones públicas han de recurrir mucho más a la financiación ajena para poder atender sus compromisos de gastos e inversiones por la caída de los ingresos por la crisis. Solo en Galicia, la recaudación ha decrecido un 32,7% en los seis primeros meses del año. Pero los compromisos de las Administraciones son mayores porque los Gobiernos se han lanzado a promover planes de estímulo de la economía con obras públicas, como el conocido Plan E. En la comunidad gallega, el incremento de licitaciones de las Administraciones llegó al 23,5% el año pasado. Su coste se cubre con fondos solicitados a cajas y bancos. «Es un buen cliente, porque la entidad sabe que le pagará y no engordará su morosidad, al contrario que una familia o una empresa, que puede quebrar con la única garantía de quedarte con su propiedad, algo que ahora la banca no quiere», explica un analista financiero.
El caso español es excepcional en el conjunto en Europa. En la zona del euro, los créditos a las Administraciones Públicas habían aumentado en junio un 10,8%, la mitad que en el sistema financiero nacional.