Finsa negocia regulaciones de sus fábricas gallegas en base a las ya aprobadas en otras plantas
ECONOMÍA
La maderera admite en un boletín interno que todas sus fábricas están en pérdidas
10 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Finsa presentará expedientes de regulación de empleo temporales para los trabajadores de todas sus plantas de España: Galicia, País Vasco y Mediterráneo y en buena parte de los casos ya ha llegado a algunos acuerdos. La negociación para las plantas gallegas, ubicadas en Rábade y Mondoñedo en Lugo, en Padrón y Santiago, en A Coruña, en Caldas de Reis, en Pontevedra y en Ourense, la están llevando directamente desde Santiago y es probable que, pese a que las conversaciones están bastante avanzadas, no lo presenten ante la autoridad laboral hasta después del verano. En otras fábricas las de Inama, en el País Vasco; Cella I, Cella II, Utiel y Chinchilla ya fueron aprobados en asamblea por la plantilla.
Fuentes próximas a la negociación indican que los expedientes que se negocian en Galicia, que afectarán a más de mil trabajadores podrían estar moviéndose en términos parecidos a los ya aceptados en asamblea por las plantillas de otros puntos de España.
Boletín interno
Finsa, en el último número de una revista interna BP, incluye un editorial, que firma el director de recursos humanos, Francisco Roca, en el que advierte que la crisis ha obligado a la maderera «a tomar medidas cada vez más complicadas para seguir luchando por llegar a la otra orilla». «En este contexto -justifica Finsa- en el mes de abril decidimos recurrir a los ERE temporales, estamos ya en una situación de pérdidas en todas las fábricas y en todos los negocios y cualquier euro ya pasa a tener una importancia suprema».
La empresa advierte en la publicación interna que en Finsa Forest y Finsa Francia ya llevan meses aplicando «las regulaciones de empleo a disposición en estos países, y en Portugal se está reduciendo la plantilla de manera no traumática en las fábricas de tablero».
Paradas en la producción
Los ERE aprobados durarán, con algún matiz, entre un año y año y medio. Para cada afectado supondrá entre 120 y 180 días, es decir, entre siete y diez días al mes de regulación. La empresa admite que supondrá «realizar paradas de las líneas de producción».
Los acuerdos entre la empresa y los comités que ya han sido aprobados por las plantillas y que serán cursados ante el Ministerio de Trabajo, suponen que los trabajadores afectados percibirán el 90% de sus salarios durante los días que permanezcan afectados por el ERE y el 80% de las pagas extraordinarias. El compromiso adquirido entre las partes supone que no se verán afectadas las vacaciones.
La publicación pone de manifiesto que en la negociación Finsa ha seguido dos principios «que los representantes sociales han compartido en los casos acordados». Uno de ellos es que afecten al mayor número de personas para aplicar el principio de solidaridad entre todos los trabajadores, y el otro, lo que la empresa denomina «generosidad». Se refiere a que en los casos de las plantas vasca y en las del Mediterráneo, Finsa completará los salarios hasta el 90% y las extraordinarias hasta el 80%.
Finsa reunió a principios de mayo en Santiago a representantes de los trabajadores de sus plantas gallegas para comunicarles su intención de presentar un expediente de regulación de empleo, como alternativa a las extinciones de contratos. En Galicia podría afectar a más de mil trabajadores, de los que 300 son de Fibranor, en Rábade.