Desde el próximo lunes, y al margen de las ofertas realizadas por los fabricantes y los vendedores en cada vehículo, los consumidores contarán con una nueva opción de descuento.
La ayuda directa de 1.500 euros (o 2.000 en las comunidades donde el Gobierno regional complete la financiación) afectará a los compradores que sustituyan su coche de más de diez años de antigüedad, o con 250.000 kilómetros, y siempre que el coste del nuevo no supere los 30.000 euros (impuestos incluidos) ni emita más de 140 gramos de dióxido de carbono.
Esta ayuda a la financiación no completará la que está en vigor con el Plan VIVE. Cada una será excluyente respecto a la otra y el consumidor deberá elegir a cuál acogerse. El ministro de Industria explicó ayer que la intención es concluir el programa VIVE en breve, dado que ha alcanzado antes de tiempo los objetivos previstos en su diseño inicial.