La UE sitúa a Galicia entre las áreas de mayor futuro en el sector lácteo

ECONOMÍA

Castilla y León, Aragón y Andalucía trasladan al Gobierno central su disconformidad con el diagnóstico de Bruselas

13 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Galicia se sitúa entre las zonas geográficas europeas -junto a Normandía, en Francia, Holanda, Bélgica y Dinamarca- que cuentan con más número de comarcas con mayor potencialidad para el desarrollo del sector lácteo. Así consta en un informe sobre desarrollo rural relativo al 2008, elaborado por la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea, en el que se asegura que la comunidad gallega es, junto a Asturias y Cantabria, la autonomía que dispone de mayor futuro. Galicia supera con creces a sus vecinas de la cornisa cantábrica. La UE, en su trabajo, divide los territorios de las regiones en zonas poco favorables, neutras y favorables.

Mientras en Asturias y Cantabria el diagnóstico de Bruselas -que se basa en cálculos de rentabilidad que pivotan sobre competitividad de costes en las granjas, desarrollo sostenible y consumo- excluye a municipios de vocación lechera, en Galicia se incluyen con la mejor calificación las comarcas potencialmente productivas del centro de A Coruña (Ordes, Arzúa y Melide), Lugo (Terra Chá) y Pontevedra (Deza); quedan excluidas las zonas de montaña y gran parte de la provincia de Ourense, más volcada en el negocio vitivinícola.

Un avance

El informe de la Comisión Europea, que está elaborado con datos del 2005, deja claro que no debe interpretarse como el mapa futuro de producción láctea de la UE, y asegura que solo pretende mostrar las potencialidades de cada zona. Pero en medios europeos del sector se ha interpretado el estudio como la antesala de la nueva política agraria comunitaria - que comienza este año- y que marca el fin de las cuotas lecheras para el 2015. «A los diagnósticos de Bruselas debe hacérseles caso porque si no ve rentabilidad lechera en ciertas zonas difícilmente concederá ayudas», explicaron ayer fuentes del sector productivo. De hecho, el análisis de la UE no ha hecho ninguna gracia en las comunidades que, sin estar en cabeza, cuentan con explotaciones, como es el caso de Castilla y León (2.500 granjas), Aragón, Andalucía, Cataluña o Madrid.

Los consejeros de estas autonomías ya han trasladado su malestar al ministerio que lidera la gallega Elena Espinosa. Y, ayer, la secretaria general de Medio Rural, Alicia Villauriz, reconocía que en España «la producción de leche está especialmente indicada en la cornisa cantábrica», pero matizaba que «eso no quiere decir que las ganaderías de leche de otras comunidades no trabajen de forma sostenible y con rendimientos económicos aceptables». Por ejemplo, Silvia Clemente, la responsable de medio rural en el Gobierno castellano-leonés, se mostró ayer muy contrariada: «No se puede obviar lo que hace esta región; creemos que estamos ante un serio error de la Unión Europea y por eso hemos pedido que sea subsanado».