Vierten ante la Xunta 2.000 litros de leche por la crisis de precios

ECONOMÍA

La crisis estructural que padece el sector lácteo gallego suele arreciar por períodos, como si fuera el brote de una enfermedad crónica. Pero el conflicto de precios y recogida de leche en origen que vive ahora el campo amenaza con adquirir un tono cada vez más agresivo. Una semana después de que los productores derramaran 25.000 litros de leche en la A-6 en protesta por las importaciones, los ganaderos han vuelto a protagonizar una acción similar. La protesta llegó ayer hasta la mismísima sede central de la Xunta en Santiago, a las puertas de Medio Rural.

Doscientos socios de la cooperativa Indega -de la localidad de Silleda- vaciaron 2.000 litros de una cisterna ante la mirada atónita de los viandantes. Allí estaban representantes de los tres sindicatos agrarios -UU.?AA., SLG y XX.?AA.-, promotores de este acto de protesta con el que pretenden denunciar la importación de leche foránea (fundamentalmente francesa) por parte de las industrias, lo que contribuye no solo a abaratar el precio en origen de la materia prima gallega sino a que peligre la recogida en las explotaciones. El director xeral de Calidade Agroalimentaria, Antonio Oca, que mantuvo una reunión con representantes sindicales tras la concentración, explicó ayer que la recogida está garantizada en toda la comunidad y que los hechos ocurridos ante Medio Rural obedecen a un problema puntual de la cooperativa Indega con Leite Río. La sociedad de Silleda tenía ayer sin dar salida para las industrias 65.000 litros de leche.

La crisis del sector lácteo gallego en origen ha arreciado después de que la UE decidiese aumentar los derechos de producción de todos los países de forma lineal, lo que ha perpetuado los desequilibrios.

Esto significa que los países cuya cuota láctea es superior a la demanda interna de consumo podrán seguir colocando sus excedentes fuera, que es justo lo que hace Francia con España. «No puede ser que el país galo nos utilice de sumidero y hunda nuestro sector», explicó ayer Francisco Bello, de Xóvenes Agricultores. Javier Iglesias, secretario de acción sindical de Unións Agrarias, fue incluso más allá y denunció que lo que vive el campo gallego es consecuencia de una estrategia perversa de las industrias para amedrentar a las explotaciones. El excedente de leche en origen también puede convertir en papel mojado los contratos homologados, que buscaban precisamente un precio que diera estabilidad. Pero las industrias, en este caso, se decantan por las reglas del libre mercado, y prefieren que sea el equilibrio natural de la oferta y la demanda lo que dictamine los precios.

Las protestas sobre la crisis del sector se produjeron también en Lugo. Un centenar de ganaderos, arropados por representantes de los tres principales sindicatos, derramaron 300 litros de leche ante la Subdelegación del Gobierno en protesta por la importación masiva de leche foránea a bajos precios.