Los economistas recomiendan prudencia porque se trata de un proceso caro, y está pensado para empresas
29 jul 2008 . Actualizado a las 02:39 h.Aunque la Ley Concursal está dirigida especialmente a las empresas, no pocas son las personas físicas sin actividad empresarial que recurren a los juzgados para resolver su situación de insolvencia. Precisamente del notable incremento del número de familias que optan por la vía concursal alertaba recientemente el Registro de Economistas Forenses (Refor), órgano especializado del Consejo General de Colegios de Economistas de España. Y el caso de Galicia -especialmente Pontevedra- resulta alarmante, ya que, según las estimaciones del Refor y a la espera de conocer los datos definitivos del Instituto Nacional de Estadística (INE), ha sido en esta provincia donde más ha crecido proporcionalmente el número de concursos de personas físicas.
Tanto es así, que Galicia casi dobla en la primera mitad del año el número total de quiebras de familias registradas en todo el ejercicio anterior. En el primer trimestre del 2008 se presentaron dos concursos en los juzgados de la región, a los que hay que sumar otros once de abril a junio, lo que supone 13 quiebras frente a las 15 computadas durante todo el 2007.
Pontevedra, a la cabeza
Pontevedra es la provincia que mayor número acumula, con seis personas físicas endeudadas hasta el extremo de haber tenido que recurrir al juzgado para hacer frente a sus acreedores. En el extremo contrario está Ourense, donde en el segundo trimestre no se registró ningún caso, mientras que en A Coruña se computaron cuatro y en Lugo uno.
Inés Landín, directora del Refor, subrayó el hecho de que Galicia era una comunidad en la que apenas existían concursos de personas físicas. El Refor estima que del conjunto de procedimientos concursales que se registran anualmente, en torno al 10% corresponden a particulares, frente al 90% restante de las empresas, e insisten en que «los casos de particulares son un indicador que nos dice que aumentará el número de concursos en general».
En estos momentos, y a la espera de la estadística oficial que el Instituto Nacional de Estadística presentará el 1 de agosto, el caso de Martinsa-Fadesa es el más conocido y también el más elevado, por su cuantiosa deuda -del orden de 5.100 millones de euros- de la historia del país.
Pero en lo que respecta al uso por particulares de la Ley Concursal para resolver su situación económica, los expertos recomiendan una prudencia extrema, ya que «no siempre es aconsejable abrigarse en este proceso». «Esto no es jauja. Es un procedimiento costoso, pensado para empresas, que a veces no resuelve el problema de las familias. Lo que ocurre es que en ocasiones hay despachos de abogados que lo recomiendan, y eso podría explicar que las cifras suban, pero hay que ser cautelosos», añadió la directora del Registro de Economistas Forenses.
Una evolución preocupante
Landín manifestaba su extrañeza y también su preocupación por la evolución del número de concursos en Galicia porque, según explicó, «es una tendencia que se da más en el Mediterráneo, en la zona valenciana y en Andalucía, y está asociada a las crisis. Allí tuvieron primero la crisis del sector juguetero, luego de los zapatos y ahora la de la construcción».
Para la experta, «los concursos de personas particulares van unidos a una crisis empresarial previa, a concursos presentados por compañías, por sociedades limitadas o anónimas», y el caso gallego sorprende en el Refor porque tradicionalmente era una comunidad en la que prácticamente no se contabilizaban quiebras familiares.
«En este segundo trimestre del 2008 lo que hemos notado es que los concursos suben ligeramente en todas las comunidades, pero que, además, en donde antes no tenían, ahora sí, como ocurre en Galicia», comentó la directora del Refor.