El ministro de Planificación argentino, Julio de Vido, dijo ayer que Aerolíneas Argentinas quiso «hacer caja» a través de la venta de más pasajes de los que disponía, y que asciende a 140 millones de dólares.
«Esta era una empresa que quería hacer caja y no tenía, por otro lado, una contraprestación clara», añadió De Vido a Radio 10, de Buenos Aires, sobre Aerolíneas y su subsidiaria para vuelos domésticos Austral, en proceso de transferencia al Estado argentino de manos del grupo español Marsans.
Los españoles y el Gobierno argentino firmaron el lunes un acuerdo por el que el grupo traspasará al Estado argentino el 94,41% de las acciones de Aerolíneas Argentinas y el 97% de Austral. Con ese acuerdo se abrió un período de dos meses para hacer una auditoría interna que determine el precio de las acciones que serán transferidas al Estado argentino.