Lo que inicialmente estaba previsto que fuera una pequeña «falla», en la que debían arder medio millar de envases de leche de las principales marcas españolas, acabó convirtiendo el asfalto frente al Ministerio de Agricultura, en Madrid, en un auténtico río blanco. Y es que varios centenares de ganaderos -500 según los convocantes y 200 para la policía- de diferentes puntos de la geografía española secundaron la concentración convocada ayer por COAG para protestar ante la Administración por la «insostenible» bajada de los precios de la leche que producen, para la que reclaman un precio mínimo en origen de 0,50 euros, que cubra los costes de producción, que se han encarecido en un 40%.
Bajo el lema «Industria láctea y distribución roban al ganadero y al consumidor», los asistentes montaron desde las once de la mañana una gran pirámide con los bricks de marcas como Río, Pascual, Celta, Lauki, Carrefour o Central Lechera Asturiana, que una hora más tarde rociaron con gasolina y trataron de prenderle fuego.
La intervención de la Policía Nacional lo impidió, alegando motivos de seguridad, ya que no había bomberos, lo que indignó a los ganaderos, que reivindicaban el acto «simbólico» de la quema de los envases de leche de quienes «nos roban».
«Está sucediendo lo nunca visto, que hasta la policía está protegiendo a las marcas que nos explotan», se quejaba por megafonía Miguel Blanco, responsable de Organización de COAG.
Lo fallido de la pira no impidió que los ganaderos, llegados desde Andalucía, Cantabria, Asturias, Galicia -una delegación de siete representantes del Sindicato Labrego Galego-, País Vasco, Castilla y León, Aragón y Castilla-La Mancha, cambiaran de estrategia y optaran por protestar derramando sobre el asfalto el contenido de los 500 bricks, de modo que la «riada» blanca casi alcanzó la puerta principal del ministerio.
Mientras esto ocurría fuera, en el interior del MAPA, el director general de Ganadería, Carlos Escribano, subrayaba ante los periodistas la voluntad del ministerio de mediar en el conflicto que enfrenta a los productores con la industria. Tanto es así, que el próximo jueves, a las 16.30 horas, se reunirá la primera mesa de trabajo de las tres acordadas el miércoles pasado, y que abordará la redacción de un código de buenas prácticas que permita establecer un modelo contractual estable que evite enfrentamientos como el que se vive actualmente por la decisión de la industria de bajar el precio a los productores.
«Pedimos auxilio permanente», insistió el secretario general de COAG, Miguel López, entre el estruendo de petardos, cencerros y silbatos.
Previamente, los ganaderos repartieron entre los ciudadanos que se acercaron a la zona más de 3.000 litros de leche.