Unos doscientos ganaderos se manifestaron ayer en la praza del Obradoiro para expresar su oposición a la medida del Ayuntamiento compostelano de suprimir la feria de ganado del miércoles 9 de abril. La decisión municipal tiene como objetivo permitir que el certamen Expovivenda, que se celebrará esos días en las mismas instalaciones de Amio, disponga de toda la semana para su preparación y celebración.
Tras media docena de reuniones entre la Administración municipal y las asociaciones de ganaderos tendentes a alcanzar una solución, el acuerdo no se logró y, por contra, se generó una situación de enfrentamiento entre las partes que motivó la concentración de ayer.
La intención de los ganaderos es continuar las medidas de presión para evitar que la feria de la segunda semana de abril se elimine (el Concello propuso fechas alternativas antes y después de esa semana, rechazadas por los tratantes) y anunciaron que el día 9 entrarán, pese a la prohibición, en el mercado de ganados con las reses. Eso significaría ver las vacas mezcladas con los expositores de Expovivenda en una imagen inédita que el Concello advierte que no está dispuesto a permitir.
El trasfondo de la polémica es la ausencia de un recinto específico en Santiago para acoger eventos feriales, lo que obliga a compartir las naves de Amio. Pero el mercado ganadero limita los demás certámenes expositivos y de ahí deriva la conflictividad reinante. El Concello llegó a proponer el traslado de las transacciones ganaderas a la localidad de Silleda, pero tropezó con la oposición de los tratantes. Pese a todo, el Ayuntamiento considera que en Amio son compatibles todas las ferias. Los ganaderos no lo niegan, pero apelan al reglamento, que declara el mercado de ganados como actividad principal.