Cuatrocientas personas siguen trabajando en el mantenimiento de la central
Tanto Unión Fenosa -empresa propietaria de la central térmica de Meirama- como la Xunta negaron ayer que el amianto localizado durante las obras de mejora del complejo eléctrico ubicado en el municipio de Cerceda suponga un riesgo para la labor de sus trabajadores y explicaron que se está siguiendo el protocolo establecido para el tratamiento y la retirada de ese material.
Ambas fuentes precisaron ayer que este elemento -muy tóxico mientras se manipula- fue hallado en una de las zonas donde, desde principios de año, se están ejecutando los trabajos para renovar las instalaciones de la central y para adecuarlas al nuevo carbón de importación que será utilizado para producir electricidad cuando se reanude la actividad a mediados de año. Sin embargo, aseguraron que se trata «dunha cuestión pequena dentro da grande obra que implica a reestruturación da caldeira» y que «os traballadores encargados de acometela non estiveron expostos en ningún momento a unha presenza de amianto que exceda os límites legais».
Desde la Consellería de Traballo detallaron que las mediciones realizadas por la compañía alemana Alstom -contratista principal del proyecto- arrojaron un resultado de 0,0015 fibras por metro cúbico, muy lejos del límite máximo de 0,1 establecido para las actividades laborales relacionadas con esta sustancia. Las mismas fuentes precisaron que fue la propia empresa la que dio aviso de esa situación y ordenó paralizar los trabajos a la espera de que la Administración autonómica dé el visto bueno al plan de retirada de amianto presentado por Cubiertas VT, una de las compañías que participa en las obras y que está inscrita en el Registro de Empresas de Retirada de Amianto. «Trátase dun trámite que se fai sistematicamente ante este tipo de labores», añadieron.
Desde Unión Fenosa desmintieron también los rumores de que algunos de los trabajadores hayan sido o vayan a ser sometidos a controles sanitarios puesto que «no son necesarios».
Actividad a medias
Con respecto a la incidencia de esta situación en los trabajos de la central, explicaron que las labores de revisión de las instalaciones prosiguen a su ritmo habitual, de forma paralela y aprovechando las obras de modernización. «Hay alrededor de 390 personas trabajando en la caldera que han parado temporalmente la actividad mientras esperamos la autorización, pero ayer mismo continuaban en sus puestos en el complejo otras 400, que son las que se ocupan del mantenimiento», apuntaron.
Asimismo, afirmaron que la presencia de amianto en las instalaciones de Meirama es algo normal, ya que se trata de una central construida hace casi tres décadas, pero precisaron que a lo largo de los años, «en los trabajos habituales de mantenimiento», se fueron retirando algunas piezas que presentaban esa sustancia en su composición a medida que eran detectadas. «En el caso actual -explican en Fenosa- no se han localizado hasta que hemos hecho una reforma a fondo». El amianto hallado ahora estaba en una instalación eléctrica, de donde ya ha sido retirado, y en las juntas de algunas conducciones de la caldera, que están pendientes de autorización administrativa.
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