Italia investiga a 400 personas y empresas por el caso del fraude fiscal de Liechtenstein

Agencias

ECONOMÍA

En las listas figuran algunos políticos destacados del país transalpino

02 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La Fiscalía de Roma abrió ayer una investigación para esclarecer la presunta participación de unos 400 ciudadanos y empresas italianos en el caso del fraude fiscal de Liechtenstein. El primer trabajo del Ministerio Público será el de analizar los nombres y verificar su verdadera identidad para más tarde establecer si han eludido sus obligaciones con el fisco italiano. Esta cifra supera con creces la ofrecida en principio por la agencia tributaria del país transalpino, que hablaba de 150 personas implicadas.

El viceministro de Economía, Vincenzo Visco, confirmó el viernes que en las listas de los titulares de cuentas bancarias y depósitos en Liechtenstein figuran los nombres de algunos políticos. «Estamos examinando si estos ciudadanos, entre los que se encuentran políticos, han declarado su rentas en Vaduz [la capital del principado], si es así, no ocurrirá nada; mientras que en el caso contrario se abrirá inmediatamente una investigación por fraude fiscal», explicó Visco en una entrevista publicada por el diario La Repubblica».

Sobre los políticos, Visco aseguró que no saldrán «cosas explosivas» pero que se están examinando todos los casos. Por ejemplo, el miembro de la Unión de Demócratas Cristianos (UDC) Rocco Buttiglione ha admitido que tiene abiertas algunas cuentas en Liechtenstein, ya que fue profesor durante algunos años en el principado, y asegura que su situación es legal.

Alemania

Por otra parte, el ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrück, considera que la compra del deuvedé en el que figuraban los datos de cerca de 700 alemanes sospechosos de desviar sus ahorros a Liechtenstein, para evadir al fisco, ha sido «el mejor negocio» de su vida. «He invertido cuatro millones de euros y voy a recuperar 300. Es sensacional», afirmaba Steinbrück en la edición de ayer del periódico Frankfurter Rundschau .

Desde el Gobierno alemán han insistido en las últimas semanas en la legitimidad de su método de obtención de estos datos, que fueron adquiridos a un informante anónimo que proporcionó nombres y datos bancarios de los sospechosos.

Steinbrück defiende que aunque desde su partido, la formación socialdemócrata SPD, ha recibido críticas por la adquisición del deuvedé, el 95% de los «ciudadanos normales» le han felicitado por ello. «La mayoría de los alemanes creen que habría sido estúpido por mi parte si no hubiera comprado esos datos», apunta el ministro, quien afirma que con esta investigación contribuirá a que los altos empresarios «se atengan a las normas por las que se rigen todos los demás».

Durante los últimos días se han llevado a cabo centenares de registros en domicilios privados y oficinas, así como en sucursales bancarias a lo largo de toda Alemania. Hasta ahora se han conseguido un centenar de confesiones y más de 70 autoinculpaciones. Esta última fórmula permite en Alemania resolver el caso sin proceso judicial, siempre que la denuncia se produzca antes de que se haya descubierto el delito.

Sanciones más duras

La ministra de Justicia, la socialdemócrata Brigitte Zypries, abogó el viernes por elevar el límite actual de las sanciones económicas o incluso suprimir totalmente ese tope de manera que los infractores pagarían cifras multimillonarias en caso de evasión fiscal. Actualmente, en Alemania las sanciones económicas se estipulan por una tasa diaria, cuyo máximo se sitúa en los 5.000 euros.