El suministro de alimentos en Italia tardará una semana en normalizarse

Efe

ECONOMÍA

Italia comenzó a recuperar ayer la normalidad una vez que los camioneros dieron por terminada una huelga que en solo tres días puso en jaque al país y lo desabasteció de alimentos y carburantes. Los camioneros, que protestaban por el precio del gasoil y la falta de ayudas para el sector, pusieron en marcha sus vehículos y en la mañana de ayer ya no quedaba ninguna carretera bloqueada. El problema de falta de carburantes, que ha sido una de las mayores preocupaciones de los ciudadanos (la mayor parte de los surtidores del país se quedaron vacíos) se empezó a solucionar ayer mismo. De todas maneras, serán necesarias unas 48 horas para que el abastecimiento de combustibles vuelva a ser normal, según el presidente de la Unión Petrolífera, Pasquale de Vita. Sin embargo, para la distribución de productos alimenticios, entre los que faltaban sobre todo la leche, las frutas y las verduras será necesaria una semana.

Discrepancias

Camioneros y Gobierno mantuvieron un fuerte pulso debido a las protestas, hasta el punto de que los conductores decidieron ignorar la orden dada por el Ministerio de Transportes para que pusieran fin a la protesta en la medianoche entre el lunes y el martes, a pesar de que se habían anunciado sanciones económicas. Pero el acuerdo conseguido no ha gustado a muchos profesionales del sector, que consideran poco creíbles los compromisos asumidos y que, tras conocer el pacto, protagonizaron algunas protestas. «Yo no estoy satisfecho. Al final se habrá contentado a algunos y disgustado a todos los demás. Yo estoy un poco desengañado», señaló un camionero, mientras subía a su vehículo, en el interior del que almacenaba un cargamento de frutas y verduras desde hace tres días.

Sin embargo, los representantes de los sindicatos convocantes de la protesta, que debía durar hasta hoy, consideraron que las propuestas van «en la dirección» de las peticiones del sector. El documento de doce puntos incluye destinar cien millones de euros para paliar los efectos de la subida del petróleo y otros 30 millones de euros para descuentos en los peajes de las autopistas.