Blusens, fabricante especializado en tecnología de consumo de última generación, es el mejor ejemplo de que la inversión en I+D+i es rentable, ya que en sus cinco años de vida se ha convertido en líder del sector en España con una expansión internacional que llega a casi 30 países y que en el 2010 espera alcanzar los cien. La firma invierte más del 10% de su presupuesto en I+D+i, pero su verdadera apuesta es la innovación. «Solo con productos diferentes, que no tenga nadie, podemos competir y solo con innovación es posible internacionalizarse. Es la mejor inversión que se puede hacer ahora», apunta José Ramón García, el director de la firma. A su juicio, el problema en Galicia radica en que muchos empresarios aún siguen viendo a la innovación «más como un gasto que como una inversión a medio o largo plazo». García tiene claro que «la investigación que se hace en las universidades hay que ponerla en valor en un porcentaje mucho mayor para generar productos de mercado. Es algo que los empresarios deben tener muy presente»».