Ocio y viajes, fuera de su presupuesto

La Voz

ECONOMÍA

Actividades de ocio. La pareja se lo tiene que pensar antes de contestar cuándo fue la última vez que fueron al cine. «¿Fue El Ilusionista?», dice Cyrille. Ir a una sala de cine es un gasto excepcional, aunque por el pequeño Teo se hacen los esfuerzos que haga falta y, a sus tres años, ya ha ido con su madre dos veces a ver una película en la gran pantalla. Comer con el niño en una de las terrazas peatonales del Calvario, o algún que otro café son sus gastos en ocio fuera de casa, que al cabo del mes sumarán unos 100 euros.

Vida social y viajes. Otro gasto del que ya ni se habla es el referente a las salidas nocturnas, o a las cenas con los amigos. «Desde que nació Teo es muy difícil, pero aunque tuviéramos tiempo no podríamos permitirnos gastar 40 euros todos los viernes en una cena», asegura Cyrille. El cambio de vida ha supuesto para Eva un cambio también en las amistades. «Veo a antiguos amigos, que han estudiado lo mismo que yo y que ganan 3.000 euros al mes... Pero yo no me lo puedo permitir», sonríe, sin dar la más mínima impresión de añoranza. La economía tampoco da para pasar unas vacaciones de hotel, pero sí hacen alguna escapada de cámping. «Aprovechamos cuando tengo que viajar para hacer alguna actuación y nos vamos unos días».