Panaderos y políticos difieren sobre el coste de la harina

Susana Peña

ECONOMÍA

Mientras el Gobierno dice que el precio del cereal es el 10% del producto final, los empresarios hablan de cifras del 35 al 45%

01 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Panaderos y Gobierno parecen no llegar a un acuerdo más de un mes después de que el sector anunciara nuevas subidas del precio de sus productos, como consecuencia del encarecimiento de la materia prima: los cereales. La Administración central, por boca de sus responsables de Agricultura, aseguró desde un primer momento que un aumento de los precios de hasta el 40% -tal y como anunciaban distintas voces del sector- no se correspondía con los incrementos reales provocados por la subida del trigo. El porqué de estas afirmaciones radica en la propia estructura de costes del sector panadero. Pero ¿cuánto supone el cereal en el precio final de una barra de pan?

Según el Administración central, el precio de la harina no supera el 10% del importe que el cliente paga por su pieza de pan, una cifra que se sitúa lejos de lo argumentado por los panaderos gallegos. Fuentes de los empresarios confirman que estos porcentajes alcanzan entre el 35 y el 45% en los 1.500 establecimientos gallegos que siguen ofreciendo pan artesano. El resto del importe se va en gastos derivados de los procesos de embalaje y distribución. Solo los costes de producción suponen más del 70% del precio final de pan, a los que se suman los derivados de los salarios e impuestos.

Con estas cifras en la mano, los panaderos disponen, según cálculos de algunos profesionales -no hay que olvidar que en un sector liberalizado como el del pan cada empresario fija su propia estructura de costes-, de en torno a un 10% de margen de beneficio que, en muchos establecimientos gallegos ya ha sido completado con la subida de los últimos días.

Más costes

Pero el incremento de la tarifa de la harina no ha sido el único que ha supuesto un desembolso adicional a los panaderos. Los precios de los embalajes, que se han disparado un 15% en lo que va de año; la levadura, con un aumento del 10%, y los correspondientes a energía -carburantes y electricidad, principalmente- han provocado una disminución en el poder adquisitivo de los profesionales, que, hasta la fecha, no se ha visto repercutido en el precio final al consumidor. Hasta ahora. La solución para garantizar la rentabilidad del sector, según los panaderos, pasa por que el precio del pan se incremente en un 25% para asegurar el futuro de las 700 tahonas gallegas que no pueden asumir los costes actuales y se verán abocadas al abandono del negocio, aseguran desde el sector. De hecho, desde 1998 han sido 500 las que han echado el cierre en Galicia.

Más sorpresas en octubre

El aumento que el precio de la harina ha experimentado durante los últimos tres meses trae de cabeza a los panaderos gallegos y lo seguirá haciendo en lo que queda de año. Las tres subidas del 66% que el precio de la harina ha sufrido en los últimos meses podrían aumentar en lo que queda de año. De hecho, los panaderos ya esperan una cuarta de seis céntimos más por kilo de cereal en los primeros días del mes que hoy comienza.

Diversos profesionales consultados por La Voz aseguran que el precio por kilo de harina de trigo blando -la más utilizada para la elaboración del pan- ronda ya los 35 céntimos -41, si se cumplen las previsiones de subida en octubre- frente a la media de entre 17 y 24 céntimos de principios de año.

Y es que los productores de harina han dejado de fijar sus precios semestral y anualmente, como se venía haciendo hasta ahora, para hacerlo a principios de cada mes.

Los incrementos también han afectado al resto de harinas para la producción de diversos tipos de pan, que han experimentado subidas de hasta el 30%, o lo que es lo mismo, en torno a 20 céntimos más por kilo que a principios del 2007. Estos incrementos afectan, sobre todo, a las panaderías de tamaño medio en Galicia, que abarcan un volumen de producción diario de mil barras de pan, para las que necesitan unos 200 kilos de harina.