santiago | Las cooperativas Iparlat y Covap ya están en la comunidad gallega. Lactiber, la sociedad formada por los grupos vasco y andaluz, ha iniciado la compra de leche en origen en Galicia y negocia ahora con decenas de explotaciones de la autonomía para alcanzar dentro de unas semanas un volumen diario de recogida que se sitúe en los 100.000 litros. El objetivo es lograr un abastecimiento anual de unos 100 millones de litros en el plazo de 18 meses, fecha en la que está previsto que entre en funcionamiento la fábrica de envasado que promueven los vascos y los andaluces en Castro de Rei (Lugo).
Las dos cooperativas han adquirido ya 40.000 metros cuadrados para impulsar una industria láctea cuya inversión global ronda los 20 millones de euros. «Nosotros tenemos que ganarnos ahora la confianza de los ganaderos e ir comprado leche para poder tener garantizado el suministro de materia prima dentro de año y medio», han precisado al periódico fuentes vinculadas a los promotores del proyecto industrial. «El producto que recogemos ahora aquí lo transformamos en la planta que le compramos a Puleva en León, pero esa leche, en el futuro, se tratará en Castro de Rei», agregan.
La creación de una nueva fábrica en Galicia supone, según el sector, una buena noticia. Primero, aumenta la capacidad de transformación industrial en una autonomía que precisa empresas de este tipo, ya que buena parte de la materia prima que produce se trata fuera de la comunidad. Y segundo, los ganaderos entienden que con este proyecto se amplía el abanico de industrias y, en consecuencia, las posibilidades de cambiar a otro comprador que ofrezca un precio mejor por la leche en origen.
Estrategia pensada
El desembarco de los vascos y de los andaluces en tierras gallegas no es casual. El objetivo principal es ganar capacidad de recogida de leche, y Galicia, con más de la mitad de los productores de todo el Estado, es el mercado ideal para ello. Fuentes consultadas en el sector lácteo explican que la entrada de los vascos y de los andaluces responde a una exigencia de uno de sus principales clientes, Mercadona.
La cadena de distribución les exige tener totalmente garantizado el suministro, además de poseer plantas de procesado que se ubiquen lo más cerca posible de sus centros logísticos. La futura planta de Castro de Rei, que generará unos 150 empleos directos e indirectos, se dedicará al envasado de leche líquida para marcas blancas.
La irrupción en el mercado lácteo de Galicia de Iparlat y de Covap coincide con el deseo de la Xunta de impulsar un grupo lácteo gallego. Las fuentes consultadas han revelado que la planta de envasado promovida por las cooperativas vasca y andaluza nada tiene que ver con la promesa del bipartito de impulsar una industria de capital autóctono. Sin embargo, el Gobierno gallego aspira a tener configurado el proyecto del grupo antes de que finalice esta legislatura.