La fórmula es la misma: una paella gigante desde hace diez años, y el éxito también repite. Lejos de notar la crisis de la que tanto se habla, la cita gastronómica continúa afianzando una fiel concurrencia en la que cada año se suman más. La zona de aparcamiento así lo evidenciaba, con lleno a tope, así como la zona de carpas que continúa creciendo año tras año. Y el secreto del atractivo está en una paella elaborada con mil kilos de ingredientes para dar de comer a más de 1.500 personas de la mano de un experto valenciano desde horas antes. Hoy los festejos continuarán en Cortegada, pero el atractivo estará en la verbena nocturna con la presencia de las orquestas París de Noia y Foliada. El domingo llegará el punto y final.
La residencia que gestiona Geriatros en Lalín se engalanó ayer para la fiesta en honor a María Jesusa, en su cien cumpleaños. Desde hace poco tiempo vive en este centro, hasta el que se desplazaron 23 de sus antiguos compañeros de la residencia de A Estrada, que forman parte además del grupo de gaitas. Tampoco faltó en una fecha tan especial el hijo de la nueva centenaria, Alvito Gómez Freire, que le llevó un ramo con cien flores. Un encuentro especialmente emotivo para todos los participantes, tras el cual se degustó una merienda-cena. El colofón lo puso un baile y la tarta de cumpleaños, tanto para María Jesusa como para el resto de los que lo hicieron durante este mes de julio.
El taller gastronómico promovido desde el Banco de Tempo y la asociación de amas de casa Laxeiro se cerró ayer con la elaboración de platos típicos de la cocina venezolana. Miembros de la Asociación de Venezolanos de Deza se encargaron de elaborar las rectas del «Pabellón criollo», plato nacional más típico del país latinoamericano, con arroz blanco, carne mechada, judías negras y plátano frito. También elaboraron «Bienmesabe», un dulce.