La oficina de Participación Ciudadana de A Estrada promoverá de inmediato la experiencia del Banco de Tiempo, con ofertas y demandas de ayudas de todo tipo
23 jun 2010 . Actualizado a las 10:17 h.El invento del Banco de Tiempo no tiene detractores conocidos por el momento dado que es una iniciativa donde juega mucho la buena voluntad de los interesados, un afán de solidaridad y hasta de conocer gentes o hacer favores, sin que sea despreciable el interés paralelo por conseguir contraprestaciones.
En síntesis, se trata de que los interesados en la iniciativa se ofrezcan voluntarios para realizar ciertas tareas -en las que puedan ser especialistas- o para atender algunas cuestiones o pequeños trabajos y que podrían figurar en un listado de peticiones de los que demandan esas ayudas. Estos últimos se ofrecen también, de la misma forma. Son personas que tienen tiempo libre para estas tareas que puedan solicitar otros vecinos.
A Estrada está interesada en crear su propio Banco de Tiempo. La comisión informativa de Participación Ciudadana debate hoy una propuesta al respecto. De producirse un acuerdo positivo, el asunto será llevado al próximo pleno. Ya se pusieron en marcha iniciativas de este tipo en municipios como los de Vilagarcía, Vigo o Vedra. No hay, en principio, limitaciones o condiciones específicas para que los interesados se ofrezcan a este Banco de Tiempo.
De alguna forma, el sistema puede recordar algo la fórmula original del comercio de productos de primera necesidad, como el primitivo trueque. Pero no es exactamente lo mismo. Cabría pensar mejor en un matrimonio que se ofrece para arreglar enchufes o tuberías de una vivienda, al tiempo que pide ayuda para cuidar un par de horas al día a un niño o a un perro.
Otros podrían ofrecerse para dar clases de una materia que dominen o regar las macetas durante el mes de vacaciones de otra persona. Pero tampoco hay que ver esta iniciativa desde un ángulo concreto.