Una familia de Donsión perdió su casa en un incendio de madrugada

La Voz

DEZA

Un incendio, producido de madrugada en una casa en el lugar de Campo, en la parroquia lalinense de Donsión dejó ayer a sus habitantes casi con los puesto. La familia, compuesta por seis personas, pudo salir a tiempo del edificio en llamas y resultó indemne.

Los bomberos apuntan como posible origen del incendio la ignición de los restos de hollín y alquitrán en el interior de la chimenea de la cocina de leña, que estaba encendida, y la transmisión por conducción del calor al forjado. A esto se añadía también la reducida sección del conducto de la chimenea. El 112 recibía la llamada de alerta a las 3.19 horas. En la casa residía Manuel García, de 74 años y su esposa Josefa Millamil Granja, de 70 años. Con ellos vive la hija de estos, su marido y dos nietos: un joven y una niña de seis años. El yerno de Manuel se encontraba en el salón de madrugada cuando sintió el ruido de las tejas al romperse y estallar y se encontró con el fuego.

Josefa y su nieto contaban ayer que tuvieron el tiempo justo de salir corriendo de la casa, de la que solo quedaron las paredes en pie. Josefa explica que «hollín a nena en pijama e descalza e salió para fora o máis lonxe posible, para levala o coche que quedara o abrigo».

Su nieto recuerda que «aquelo empezou a alampar moi depresa». La casa, de piedra y con los forjados de madera y gran parte del interior en el mismo material ardió con rapidez. Explica que «a madeira estaba todo barnizada e aquelo era como si estivera bañaba en gasolina propagouse moi rápido». Josefa, que se reponía ayer del susto y de la pérdida de los recuerdos y los enseres de toda una vida, agradecía poder haber salido todos sanos y salvos.

La rápida propagación del fuego impidió a la familia poder sacar nada de la casa, de la que salieron con lo puesto para salvar la vida. Dentro se quedaron también hechas cenizas, las fotos, «as carteiras, os cartos, os papeis das fincas». Los muebles antiguos heredados de sus padres, los electrodomésticos.

La familia posee una casa nueva anexa aún sin terminar que como explicaba Josefa «vamos facendo pouco a pouco» y era en la vieja, una casa de piedra que cuentan fue una de las primeras en construirse en Campo, hacían toda la vida.

Josefa señala que «era todo de madeira, que a miña filla era o que máis lle gustaba, las escaleiras, as portas, os forxados». El fuego quemó hasta los peldaños, derrumbó el techo y calcinó por completo la casa, de unos 120 metros cuadrados.

A la familia el tiempo que tardaron en llegar los bomberos desde Silleda y que estos vecinos cifran en veinte minutos se les hicieron eternos. Cuando llegaron estos se encontraron con un incendio totalmente desarrollado y con llamas de tres metros de alto y que se veía a varios kilómetros de distancia. La casa anexa no se vio afectada por las llamas.

Los bomberos, una dotación de cuatro, tardaron veinte minutos en controlar el incendio y posteriormente y hasta las 7.57 horas llevaron a cabo labores de refrigeración y extinción de los rescoldos y la retirada de elementos inestables, utilizando 20.000 litros de agua. Hasta el lugar se desplazó una ambulancia que no tuvo que trasladar a nadie. También se desplazó hasta allí Protección Civil de Lalín y la Guardia Civil.