La Xunta asegura que si Trèves recibió ayudas por los puestos de trabajo tendrá que devolverlas si cierra
DEZA
El Expediente de Regulación de Empleo de Trèves está en manos de la Xunta. Ahora les toca el turno a ellos de dictar la resolución final sobre el cierre de la planta de Salcedo que dejaría en la calle a 133 trabajadores, después de que Inspección de Traballo rechazase en su informe la justificación del ERE por motivos de deslocalización de la producción a Marruecos y Portugal.
El Gobierno está estudiando ahora la documentación, pero lanza el primer aviso. Advierten de que las empresas que recibieron una subvención pública y al cabo de pocos años deslocalicen y producción para abaratar la mano de obra, tendrán que indicar no solo qué tipo de ayudas recibieron, sino que tendrán que tomar las medidas oportunas para devolver al erario público las subvenciones. Desde la Xunta señalan que estas concesiones están ligadas a la creación y mantenimiento del empleo durante un tiempo determinado.
La documentación oficial hecha pública por la Consellería de Presidencia revelan que en los últimos diez años recibieron 2.310.681 millones de euros en concepto de subvenciones. El departamento analizará las causas señaladas por la empresa para presentar esta regulación de empleo con extinción de contrato, para valorar si realmente tiene justificación o no para presentar un ERE de estas características. En la documentación económica evaluada por UGT, la empresa argumentaba que el traslado de la auxiliar de la automoción a Marruecos y Portugal reduce el coste de producción un 70%.
Reunión
A pesar de que las reclamaciones de la empresa siempre iban encaminadas a la falta de implicación de la Consellería de Traballo, el próximo viernes la Administración citó en el edifico administrativo de la Xunta al comité de empresa y a los sindicatos para analizar la documentación que llevó a la multinacional francesa a recurrir a la regulación de empleo.