La distribución de funciones agria las negociaciones para reconducir el gobierno de Silleda. Este punto, donde se miden las fuerzas entre la alcaldesa, Paula Fernández, y los ediles no adscritos, y que salpica a todos, está resultando difícil. Los dos independientes, Javier Cuíña y Ofelia Rey, ya mostraron su fortaleza en el pleno del jueves, y que no están dispuestos a mantener un papel secundario en lo que lo que resta de mandato. Ello implica que la alcaldesa, Paula Fernández, tendría que realizar ajustes en su actual esquema de funcionamiento. Todo parece pasar por la distribución de competencias en el hipotético gobierno remodelado y eso conlleva renuncias y concesiones. La mandataria es quien tendrá que hacer un planteamiento con suficiente base que permita cuando menos su aceptación como base. Y en esta función ya no entraría el secretario de organización, Pablo García.
En este escenario de confrontación de intereses múltiples, se sitúan los actuales posicionamientos. Javier Cuíña indicó ayer que la regidora primero tiene que empezar por «arreglar» a los cuatro ediles que tiene ahora en el grupo antes de ponerse a negociar propuestas con ellos. «Nós non imos negociar se non hai acordo entre eles», aseguró. Añadió que «os non adscritos non imos é arreglarlle os problemas, non imos dicirlle quen é o bueno e quen é o malo». Para el edil independiente, el encuentro del lunes, el primero a seis desde hace más de un año tras la mediación de Pablo García, le sirvió para comprobar que «esto é un circo» y que «cada un deles catro anda o seu». En este sentido apuntó que la intervención del número 2 de los socialistas gallegos, debe ir encaminada primero a buscar el entendimiento entre cuatro para después continuar con ellos. Añadió que en la actual tesitura no ve «visos de acuerdo» e indicó que en este momento, por lo tanto, no tienen que discutir nada.
Por su parte, Ofelia Rey, se mostró cauta. Indicó que la abstención «en conciencia» en el pleno no significa que cierre la puerta a la negociación. «Estou aberta a escoitar e a falar», indicó. Eso sí, la concejala no adscrita dejó claro que la negociación pasa porque la regidora presente una propuesta firme y negociar «coas cousas claras».