Cerdedo inmortaliza su patrimonio inmaterial

DEZA

02 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Si de algo puede presumir Cerdedo más que cualquier moderna metrópoli es de patrimonio inmaterial. El municipio es una reserva de la cultura gallega de tradición oral que se escapa a velocidad de vértigo. Su muerte es inevitable, pero a su olvido se le puede poner remedio. Eso es lo que intenta hacer la Asociación de escritores en língua galega (Aelga), que ha elegido una municipio de cada provincia gallega para celebrar una «polafía». En Pontevedra le ha tocado a Cerdedo. «Polafía» es un neologismo, una palabra nueva que se ha inventado para definir las veladas festivas de contenido literario y musical que se organizan para rescatar del olvido el patrimonio gallego oral, literario y musical. En Cerdedo se celebró ayer una polafía patrocinada por la Consellería de Cultura para inmortalizar, con ayuda de las nuevas tecnologías, las joyas del patrimonio inmaterial. Hablando de etnografía, Cerdedo es una mina. El escritor Carlos Solla lo sabe de buena tinta y Antonio Reigosa lo comprobó ayer en la fiada celebrada en el local de la antigua cámara agraria de Cerdedo. A la urgente convocatoria festiva respondieron casi todos los clásicos cerdedenses. Marcelino Sieiro tocó los bucios -caracolas de mar que se utilizaban para convocar a los vecinos o para llamar al ganado- y los grupos de música tradicional Os Abrentes de Cerdedo y Os Chichisos de Pontevedra interpretaron su música con letras referidas a Cerdedo y al Monte Seixo. El fistor Xosé Cortizo desentrañó los secretos de la poesía de aldea e interpretó el tema Carmela e mais Pepiño , compuesto por él mismo con sabor a cantar de cego . Xosé Cortizo recordó también la leyenda de Portalén (la puerta al otro mundo que los cerdedenses atravesaban en el mes de Santos para conversar con los muertos a cambio de ofrendas) y la leyenda de la ciudad sumergida de Trentinán, vinculada a las Lagoas de Xestido. Todos ellos quedaron inmortalizados en vídeo. Las grabaciones completas se sumarán a un archivo documental y las perlas de cada polafía se colgarán en Internet en la página de Aelga para que la tradición perviva y traspase fronteras.