Mourinho, o la gota que colma el vaso

redacción / la voz, agencias

DEPORTES

Llueven las críticas contra el portugués, pero la Federación se lava las manos y no lo sancionará

19 ago 2011 . Actualizado a las 11:25 h.

La violencia y la controversia trascienden al fútbol en los clásicos entre el Real Madrid y el Barcelona desde la llegada del portugués José Mourinho al banquillo del equipo blanco. Su presencia ha dinamitado la relativa tranquilidad en la que vivía el fútbol español tras años de altercados continuos. Mourinho ha incluido un factor más en cada uno de los duelos directos entre los dos equipos más potentes de España, dos referencias a nivel internacional. Por eso, incidentes de la magnitud del ocurrido en las postrimerías del partido de vuelta de la Supercopa suscitan múltiples críticas, enfrentan a las aficiones y obligan a la reflexión.

eco internacional

Duras crónicas contra la actitud del portugués.

Si en los medios de comunicación españoles se hacía tanto hincapié en las peleas entre los protagonistas como en el fútbol, la prensa internacional no se quedaba atrás en este sentido. Para El Mundo Deportivo, «lo más lamentable de todo el duelo fue José Mourinho, el técnico que fue a ponerle el dedo en el ojo a Tito Vilanova, en una acción tan inédita en el mundo del fútbol como deleznable en lo personal». «El mejor de los últimos clásicos en cuanto a espectáculo futbolístico se refiere vio ensuciado su desenlace con una escena para el olvido», destacó El Mundo. «Mou, el malo, sombrío y envenenado», dice de él La Gazzetta dello Sport. «Otro fantástico espectáculo entre ambos equipos se vio empañado de nuevo por las travesuras de Mourinho», destaca en Inglaterra The Guardian. «Todos contra Mourinho. El Barcelona y España entera (excepto Madrid) se alinea por unanimidad contra el Special One, el protagonista de un gesto que ha levantado el escándalo», afirma otro medio italiano, Tuttosport.

el barcelona

No denunciará, pero Piqué y Vilarrubí vierten fuertes críticas.

El Barça no denunciará al portugués, pero varios de sus miembros han dejado clara la postura de la entidad azulgrana. «Mourinho está destrozando el fútbol español. A veces nos acusan a los catalanes de ser los culpables, pero el culpable lo tienen allí en Madrid. Lo que hay que intentar es tomar cartas en el asunto». Las palabras de Xavi también han indignado al club blanco después de que el centrocampista haya asegurado que «la imagen del Madrid es patética». El Barcelona, a través de su vicepresidente institucional, también responsabiliza a Mourinho del creciente enfrentamiento entre azulgrana y madridistas y de haber cambiado el comportamiento de futbolistas: «Casillas ha pasado de ser un chico prudente a un alocado. Le han trastornado». El vicepresidente del Barcelona Carles Vilarrubí cree que «Mourinho es una lacra para el mundo del fútbol y el Madrid no puede apoyar a su entrenador en unos hechos como estos».

El Real Madrid

Esta vez no respaldará al portugués.

El Real Madrid no tiene previsto ahora respaldar públicamente a su técnico, al contrario que hizo la pasada temporada, incluso por boca de Florentino Pérez, según fuentes del club blanco.

la federación

Deja sin sanción a Mourinho y traslada el caso a un procedimiento de oficio de Competición.

«En la Federación no tenemos por qué evaluar lo ocurrido. Fue un partido bravo y disputado. Lo otro queda para el Comité de Competición», afirmó a DPA el portavoz del organismo, Jorge Carretero. El federativo no consideró probable una sanción para el portugués José Mourinho, técnico del Real Madrid, pues el árbitro no reflejó en el acta su agresión a Tito Vilanova, segundo entrenador del Barcelona, al que metió el dedo en el ojo. Para que haya una sanción a Mourinho, el Comité de Competición de la RFEF, el organismo sancionador, tendría que entrar de oficio para sancionar en función de las imágenes de televisión, algo que nunca hace.

Mourinho

Evita hacer autocrítica y asegura que no conoce a Vilanova.

«De lo que ha ocurrido con Pito Vilanova [así se refirió al ayudante de Guardiola], o no sé cómo se llama este, no tengo nada que comentar. Que hable el árbitro, el cuarto árbitro o las cámaras de televisión. Yo he sido educado en el fútbol para jugar como hombre, y nada», se limitó a responder cuando se le preguntó por su feo gesto al segundo entrenador del Barcelona.