Enfadado por la actuación del colegiado, Quique Setién, técnico del Lugo, afirmó que «es un a pena que esto se estropee así, por los árbitros. No he visto el penalti, pero había una falta anterior a Ballesteros a sesenta metros, que marcó el devenir del partido. A partir del 2-0, parece que el árbitro tiró a favor del Deportivo B. No mostró cartulina en muchas faltas que la merecieron», añadió.
El preparador cántabro manifestó que «el equipo queda afectado , porque es muy injusto que el rival se lleve un punto. Es una pena, pero cuando nos vimos con el 2-0, nos relajamos y nos echamos un poco para atrás». «Nos ha faltado frescura, pero lo que quiero intentar es que el Lugo juegue como en los primeros treinta minutos del partido», expuso.
Ramallo, satisfecho
Tito Ramallo explicó que «el partido se puede diferenciar en tres partes; una primera para el Lugo, una segunda en la que llegaron dos goles del rival y la última, en la que el Deportivo B se vino arriba con el 2-0 en contra». «El Lugo será uno de los mejores equipos de la categoría», continuó el técnico del Fabril.
Sobre el cambio de sistema ejecutado en la segunda mitad, Ramallo señaló que «la intención era tapar las bandas del contrario».
Por otra parte, la Policía Nacional se llevó a un aficionado después de que saltase al campo a la conclusión del partido para protestar al árbitro.