La lesión que mantiene a Juca en la enfermería del Dépor podría tener los días contados. La acupuntura, esa técnica de medicina tradicional china que trata de la inserción y manipulación de agujas en el cuerpo con el fin de restaurar la salud y el bienestar del paciente, se ha unido al trabajo de los fisioterapeutas del club para devolver a la competición al brasileño, la gran revelación de su equipo en el arranque de la temporada.
El bombardero se despidió de las alineaciones en su mejor momento. El pasado 27 de septiembre, cuando acababa de marcar su segundo gol consecutivo de falta directa, sus piernas se rindieron. Según el traumatólogo Ramón Balius, quien lo asesoró hace quince días en Barcelona, Juca padecía una dolencia propia de los jugadores «muy trabajadores, demasiado intensos; por así decirlo, un manta -continuaba el médico- no la tiene». El caso es que el deportivista no ha vuelto a jugar, sufría dolor tras cada entrenamiento y se declaraba preocupado. «Nunca he estado parado tanto tiempo, nunca había tenido una lesión tan importante», reconoce.
Todo ha cambiado ahora. Juca se olvidó del dolor desde que visita tres veces por semana a un acupuntor profesional, quien le clava agujas en las dos piernas. «En mi carrera nunca había tenido un tratamiento así. Es una medicina diferente, a la que no estaba habituado, pero lo importante es que sea válida para mí. Yo vine aquí para jugar y ahora por fin me encuentro bien», explica el jugador, quien también elogia la labor de los fisioterapeutas del Deportivo: «Hacen su trabajo de una forma espectacular, y si ahora me encuentro mejor, es también gracias a ellos».
Según Carlos Lariño, miembro de los servicios médicos del club, el jugador se someterá entre hoy y mañana a una nueva resonancia para determinar el estado del edema muscular que sufre en los dos sóleos. «Queremos saber si todo va bien para ver si podemos comenzar el trabajo de readaptación en el campo al principio de la próxima semana», explicó.
El 21 de noviembre
El centrocampista evita marcar una fecha a su regreso a los terrenos de juego, aunque el partido del próximo día 21 en Riazor contra al Atlético de Madrid podría convertirse en el elegido. Para que llegase a tiempo, Juca, que se acerca al mes y medio de inactividad, debería retomar el trabajo sobre el césped en los próximos días. «Ahora debo estar tranquilo, porque la fase de que esté con el grupo ya llegará. No quiero volver de cualquier manera y dar un paso atrás. Entrar demasiado rápido podría ser perjudicial para mí y hacer que volviera a retroceder en la recuperación», señala el brasileño. Las agujas pueden devolverle la alegría.