El suceso curioso de la primera visita del Celta al Stadium Gal en los últimos 45 años sucedió en los prolegómenos del partido.
Miranda Torres, el colegiado el encuentro, recoge en el acta que «al revisar el terreno de juego antes del inicio del partido, observamos que saliendo al terreno de juego desde el vestuario, la porteria situada a la izquierda no cumple las medidas reglamentarias, comprobándolo con una cinta métrica da unas medidas de 2.42 en el centro de la misma y 2,52 en la escuadra izquierda, se procede a medir la porteria opuesta y observamos que en la parte central de la misma da 2,37 y en la escuadra derecha 2,43.Acto segido en el interior del vestuario se le comunica a los delegados y capitanes de ambos equipos,y no siendo posible solucionar el problema y estando conforme ambas partes se procede a la disputa del encuentro, lo que se hace constar para los efectos oportunos».
Subsanar la anomalía le llevó a los operarios irundarras casi una hora, lo que retrasó en parte el calentamiento de los dos equipos. La contienda comenzó con cinco minutos de retraso. En el primer tiempo fue Falcón quien se colocó bajo los palos de la portería en cuestión.