Catalá se enfrenta a una dura sanción por una agresión que no cometió

Víctor López

VIGO

Tanto en Albacete como en Vigo le eximen de culpa pero el Comité puede castigarle por un mínimo de 5 partidos

12 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Comité de Competición se reunirá mañana para decidir sobre la presunta agresión de David Catalá a Antonio Notario al término del partido entre el Celta y el Albacete. Atendiendo al acta arbitral del colegiado asturiano Piñeiro Crespo, el defensa céltico podría ser sancionado con entre cuatro y doce partidos, a los que habrá que añadirle el que deberá cumplir por acumulación de amonestaciones.

El acta redactada por el árbitro dice que «una vez finalizado el partido, al bajar las escaleras del túnel de vestuarios y dentro del mismo, podemos apreciar un tumulto entre varios jugadores de ambos clubes, en el cual pudimos observar como el jugador del Celta (Catalá) y el del Albacete (Notario), se golpeaban con sendos puñetazos en la cara, mientras eran separados por sus compañeros». Sin embargo, la versión de lo sucedido según las fuentes consultadas por este diario tanto en Albacete como en Vigo, eximen a Catalá de esta refriega y apuntan a que el central se encontraba ya en su vestuario.

El club albaceteño presentó al árbitro un parte médico del doctor Carlos Domínguez -que era la primera vez que viajaba con el equipo- en el que se recoge un hematoma en la cara de Notario. Pero desde el propio cuadro manchego, testigos presenciales, indican que el jugador del Celta que golpea a Notario es Roberto Trashorras. La frase de uno de ellos fue «le han metido el marrón al pobre Catalá». El defensa catalán jugó dos temporadas en el Albacete en las que dejó un buen recuerdo, y se le considera una persona incapaz de verse envuelta en esta trifulca. El parecido físico con Trashorras pudo propiciar la confusión del colegiado.

La versión que ha podido recabar La Voz indica que Notario y dos compañeros de equipo estaban esperando en el túnel de vestuarios a Trashorras. El motivo tenía que ver no tanto con lo sucedido en el campo, ya que el de Rábade fue sustituido a los 67 minutos de partido, como con cuentas pendientes entre el ex meta céltico y el centrocampista gallego. El portero agarró al celeste por el cuello y le llamó «hijo de puta» para que a continuación Trashorras respondiese con un puñetazo que inició una pelea con muchos protagonistas.

Notario era uno de los preferidos por Pepe Murcia en la pasada campaña. Gozó de la titularidad hasta la llegada de Eusebio al banquillo vigués. El pasado verano denunció al Celta y llegó a estar apartado del equipo. Meses antes fue expedientado por una salida nocturna junto a Ghilas y Rubén en una concentración del equipo en Madrid. Por su parte Trashorras, siempre mantuvo una relación tirante con Pepe Murcia que el sábado regresaba a Vigo por primera vez.

Entre los que estaban en el tumulto se encontraba también el ex preparador físico del Celta, ahora en el Albacete, Julio Ortega. Desde Vigo le acusan de ser uno de los que repartió más puñetazos. El preparador, que no regresó con su equipo a Albacete, señaló que «yo estaba dentro del vestuario y no vi nada. Sé que hubo un follón pero no puedo explicar lo que pasó».