El Celta pierde su crédito en Córdoba y se instala en puestos de descenso

La Voz

VIGO

Los vigueses tuvieron más ocasiones que el equipo andaluz, pero carecieron de la brillantez de otros partidos

20 sep 2009 . Actualizado a las 02:37 h.

Se acabó el crédito. El Celta pinchó ayer en Córdoba y ya no le vale el argumento de las fases de buen juega que utilizaba para defenderse hasta ahora. Ayer fue un equipo mediocre en el Arcángel ante un rival tampoco propuso nada y que hizo valer su orden tras adelantarse en el marcador en una jugada extraña.

El Celta se instala en puestos de descenso y con el campeonato recién comenzado ya vuelven las urgencias y los temores de los años anteriores.

Y eso que hasta ayer los vigueses todavía eran capaces de mostrar mentalidad de equipo grande. Salen a mandar en cualquier campo. Pero siempre recibe algún golpe que le baja los humos.

En los diez primeros minutos el equipo céltico fue decididamente a por el partido. Ejerció una fuerte presión en el campo contrario que permitió una recuperación de balón de López Garai, cuyo pase al área obligó al meta Raúl Navas a jugarse el físico lanzándose a los pies de Trashorras.

Por momentos recordaba al guión de Salamanca. Pero tras ese ímpetu inicial el encuentro entró en una fase insulsa hasta que ocurrió lo de siempre. Por quinta vez consecutiva el Celta se vio por debajo en el marcador tras una serie de circunstancias extrañas. Primero el colegiado señaló un falta inexistente de Hugo Mallo. En esa jugada llegó el saque de esquina que cabeceó al fondo de la red un ex céltico, Agus, después de que se fuese al suelo López Garai, su marcador.

Lo cierto es que los de Eusebio se vieron obligados una vez más a tener que remontar un partido. Hubo una fase de desconcierto en la que los andaluces pudieron aumentar su ventaja en un saque de banda que acabó en los pies de Pepe Díaz, cuyo derechazo se estrelló en la cruceta.

El Celta se empeñó en buscar a Trashorras y el de Rábade tenía una lapa pegada llamada Carpintero, que además recibía ayudas. Aún así dio algún pase a Arthuro, que el brasileño no supo aprovechar porque aún está en muy baja forma tras tantos meses sin competir. Los únicos remates célticos llegaban en la estrategia. Catalá cabeceó uno de los saques de esquina ligeramente por fuera.

En el segundo tiempo los vigueses salieron decididos a no regresar de vacío. Obligaron al Córdoba a retrasar líneas. Pero los celestes jugaban a ráfagas. Su única ocasión clara fue un acción personal de Dani Abalo que finalizó con un disparo al lateral de la red.

Sin Trashorras

El equipo tenía momentos de desconcierto y Eusebio decidió sacar del campo a Trashorras. El equipo perdió su cerebro y entró en encefalograma plano. Esa reacción que le caracterizó en jornadas anteriores ni siquiera apareció en esta ocasión.

Posteriormente con la salida de Aspas surgió algo de chispa. El canterano tuvo un disparo que atrapó Navas a pocos minutos del final. Pero los minutos se consumían y al Córdoba le sobró su orden para ganar un partido con le mínimo esfuerzo. Y es que Falcón ni siquiera existió en todo el segundo tiempo. Fue un mero espectador. Pero el Celta no dio para más y sigue sin ganar.