El Deportivo empata sin goles frente al Leixões antes de recibir mañana al Atlético de Madrid en Riazor
DEPORTES
El Deportivo empató (0-0) ante el Leixões y cerró sin victorias su segunda gira por Portugal. El duelo comenzó con el debido retraso provocado por el espectáculo de presentación del Leixões, equipo revelación del último campeonato portugués, líder inesperado durante muchas semanas y sexto clasificado al final.
Solo repitieron titularidad Álex Bergantiños y Valerón. Buscaba más llegadas ofensivas Miguel Ángel Lotina e hizo experimentos en la zona de ataque. Valerón, Lafita y Mista se repartían e intercambiaban las posiciones en la línea de tres mediapuntas. El equipo respondió tomando la iniciativa del partido desde el centro del campo, Sergio y Álex, si bien tardó catorce minutos en llevar un balón a las manos de Diego.
El Leixões, en su puesta de largo ante su público, ponía bastante intensidad en su fútbol para tratarse de un encuentro amistoso. A empujones, llegó a las inmediaciones del área de Manu. Abrió la mano el Dépor ante el Vitoria a balón parado y lo pagó con la derrota. Ayer, volvió a hacer lo mismo.
La primera oportunidad local llegó en un libre indirecto de Jean Sony, que acabó en dos saques de esquina que significaron sendos sustos para el deportivismo. La doble oportunidad dio alas al Leixões y Braga casi logra gol desde larga distancia. Habían transcurrido tan solo dieciocho minutos. Uno más tarde, Bodipo envió al palo un mano a mano con el portero rival.
El partido enloqueció. El Dépor lograba abrirse paso al toque, cuando hacía correr el balón más que a sus propios jugadores. Lamentablemente, todo quedó en un proyecto, y la ausencia de remates a gol durmió el partido cuando mejor estaba. Solo un escarceo local que cortó, muy oportuno, Colotto cuando ya pintaba feo. Para entonces, el nerviosismo había brotado en el césped. Lafita, Bodipo y Mista sufrieron algún episodio. La grada se contagió. El descanso no pudo ser más oportuno.
En la segunda parte, el Leixões se cambió de ropa y de cara. Zé Manuel tardó dos minutos en plantarse solo delante de Manu, y el asturiano, décimas de segundo en adivinarle la intención. Siguió en sus trece el Leixões, hasta el punto de que Pouga clavó en el larguero un balón que le llegó desde la banda en una doble concesión defensiva del Dépor. También hubo regalos locales y Riki apareció en la medialuna para encañonar a Diego tras un pase de Angulo. El 0-0 había echado raíces.