«El reto que me queda es ir a unos Juegos con la selección»

Juan Villar

DEPORTES

Ha ganado la Liga y la Copa EHF con el Itxaco de Navarra tras ser considerada la mejor pívot del último Europeo.

20 jul 2009 . Actualizado a las 02:32 h.

Es la novena jugadora que más veces ha defendido a la selección española en su historia (138 internacionalidades) y está entre las veinte más goleadoras (191). Ningún jugador gallego o jugadora de balonmano puede presumir de tener un palmarés como el de Begoña Fernández Molinos (Vigo, 1980). La temporada recién finalizada ha sido tan larga como exitosa para la pívot del Itxako de Navarra. Con su equipo ha ganado la Liga femenina y la Copa EHF, el pasado mes de diciembre se proclamó subcampeona de Europa en Macedonia, donde fue elegida como la mejor pívot del torneo, y además ha jugado partidos con la selección gallega y viene de disputar los Juegos del Mediterráneo con el combinado español. Begoña apenas pasa un par de semanas al año en Vigo con su familia, pero encontró un hueco para acudir a la redacción de La Voz de Galicia y hacer un repaso sobre el pasado, el presente y el futuro.

-Una temporada para enmarcar.

-La verdad es que estoy bastante contenta y orgullosa, porque me he sacrificado mucho todos estos años y es una recompensa al trabajo.

-¿Con qué se quedaría de todo lo que ha conseguido?

-Sin duda con la medalla de plata en el Europeo porque las chicas siempre estamos como infravaloradas en el balonmano. Siempre nos dicen que para pedir cosas tenemos que conseguir resultados y por fin hemos podido callar un poco las bocas porque nadie daba un duro por nosotras.

-¿Nota que ha aumentado el reconocimiento por el balonmano femenino?

-El tiempo lo dirá. La repercusión tampoco ha sido tanta para lo que hemos conseguido. Al menos hemos hecho un poco de ruido y a ver si conseguimos que los patrocinadores y la federación nos apoyen un poco más.

-¿Se puede vivir de balonmano femenino hoy en día?

-En algunos equipos sí. Yo he tenido la suerte de poder vivir de él y eso es un lujo.

-¿Qué piensa cuando ve lo que cobra una estrella de la Asobal?

-Solo podemos patalear o aceptar la situación, pero es una injusticia la diferencia que hay; además, nosotras, con muy poco apoyo, conseguimos muchas cosas. El deporte es muy machista y en Galicia también, sobre todo el balonmano. En clubes donde hay chicos y chicas a ellos les dan los balones nuevos y a ellas los viejos aunque estén en Pprimera Nacional. Son detalles que dicen que parece que estamos en la edad de piedra.

-¿Es un honor ser la mejor jugadora de la historia del balonmano gallego?

-Si eso es cierto, que no lo sé, me hace sentirme orgullosa, pero a la vez un poco decepcionada porque aquí no se terminan de hacer las cosas bien. Nunca me han dado ningún tipo de ayudas o becas. Aquí, en mi casa, aunque sea triste decirlo, no tengo la consideración de deportista de alto nivel, en cambio a nivel nacional sí. Estamos intentando luchar porque ese estatuto se cambie, ya que el motivo es que no estoy federada en ningún club gallego. ¿Pero como voy a estarlo si no hay ningún club en la máxima categoría? Hay mucha gente que tiene que emigrar fuera porque aquí no tiene posibilidades de practicar su deporte a un alto nivel. Y yo vengo en mis vacaciones y juego con la selección gallega.

-Y eso que usted desde que se fue a los 18 años siempre ha presumido por el mundo adelante de ser gallega...

-Siempre le digo a todo el mundo que se venga de vacaciones porque Galicia es lo mejor que hay y se lo digo a todo el mundo con la boca bien grande.

-¿Como se decidió de pequeña a ser jugadora de balonmano?

-Empecé porque mis primos siempre jugaban y yo iba a animarles. Me empezó a gustar y aunque mi madre me decía que era un deporte muy bruto, al final la convencí y me apuntó a las escuelas deportivas.

-¿Quien le ha ayudado más a llegar a la cima?

-En todos los clubes donde he estado, en el Ría de Vigo, el Porriño, en Valencia... siempre ha habido gente que me ha aportado muchas cosas. De todo el mundo se puede aprender. Y por supuesto mi familia, que me apoyó cuando me fui a los 18 años.

-Imagino que le lloverán las ofertas...

-Ahora mismo es muy fácil que se fijen en ti, pero hoy estás ahí y mañana todo el mundo se olvida de ti. De momento sigo teniendo ilusión por el balonmano, pero me apetece estabilizarme un poco.

-¿Qué le queda por conseguir?

-El reto que me queda es ir a unos Juegos con la selección española. El año pasado nos quedamos a las puertas y fue un batacazo porque teníamos opciones y no nos dejaron. Espero aguantar hasta Londres.