Los acreedores disconformes tienen diez días a partir de hoy para presentar la correspondiente impugnación, que debe ser dirigida al juez de lo Mercantil de Pontevedra, quien por coherencia desestimará el recurso que a su vez debe remitir a la Audiencia Provincial para que emita un segundo fallo sobre el mismo.
Uno de los problemas que se encontrarán los acreedores, especialmente aquellos con créditos de mayor cuantía es que en caso de perder deberían hacer frente a una importante cantidad.
Es el caso por ejemplo de la representación de Placente, que anunció su intención de hacer uso del derecho, pero al tratarse de una deuda de 2 millones de euros podría dispararse. Tampoco se descarta que para evitar demoras en el proceso el club busque una negociación directa con los acreedores que pudieran impugar.