Los pontevedreses necesitan al menos un empate para evitar que el Alcobendas pueda superarlos mañana
05 may 2009 . Actualizado a las 11:39 h.Los jugadores del Teucro no han tenido tiempo material para asumir la dura derrota sufrida el sábado contra el Cuenca en el Municipal (26-27), pero están obligados a hacer borrón y cuenta nueva para tratar de seguir fuera de los puestos que conducen al pozo de la División de Honor B.
A estas alturas la competición de balonmano más exigente del mundo, por culpa de la mala política de elaboración del calendario, ya no da ninguna tregua y el equipo está obligado a dar el do de pecho en Logroño (20.45 horas) para mantenerse vivo en la lucha por la permanencia.
El colectivo que dirige Víctor García Borrás necesita ofrecer una imagen semejante a la de Antequera y arrancar al menos un punto para evitar que el Alcobendas pueda aspirar a superarlo en la clasificación en la penúltima jornada de liga con un triunfo mañana sobre el Cai Aragón.
Eso, sin duda alguna, sería un varapalo cruel para unos deportistas que llevan toda la temporada sufriendo, con más de cinco nóminas sin cobrar, y que solo por ese motivo no merecen perder la categoría.
El esfuerzo que han realizado como auténticos profesionales a lo largo de tantos meses merece un premio extraordinario como la consecución de la salvación por segunda temporada consecutiva con el presupuesto más bajo de Asobal; pero ya se sabe que las competiciones de gran nivel y prestigio no entienden de justicias.
Pillo ha tenido que ejercer de psicólogo en las últimas horas para conseguir levantar la moral de sus pupilos. El trabajo del técnico ha parecido dar sus frutos. De hecho, confía en que los jugadores estén con la herida totalmente cerrada a la hora de inicio del duelo.
«El equipo está muy jodido, pero no le queda otra que seguir peleando hasta el final de la competición. Tienen que superar ese varapalo, levantarse y darlo todo de nuevo para tratar de recuperar lo que perdieron contra el Cuenca. Sus caras ya han ido cambiando en las últimas horas», manifestó el entrenador teucrista bastante después de la conclusión de la sesión de entrenamiento en el palacio Deportivo de la Rioja.
«Para bien o para mal estamos obligados a disputar otro encuentro 48 horas después del golpe con el Cuenca y hay que intentar sacar el partido adelante», añadió.
Dasilva y Benaches, tocados
Una vez más, el Teucro saltará a la pista con varios de sus jugadores tocados. Dani Benaches y Rafa Dasilva, que llevan toda la temporada entre algodones con importantes molestias en sus respectivos brazos de lanzamiento, volverán a ser determinantes.
El conjunto pontevedrés tendrá muchas más posibilidades de lograr un resultado positivo si ellos aguantan el dolor y rinden a su nivel. Kedzo también está con problemas, pero su concurso es totalmente secundario.