Las elecciones a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) previstas para el próximo 26 de noviembre podrían ser anuladas. Sobre esos comicios, en los que el actual presidente, Ángel María Villar, piensa presentarse a la reelección, pesa en primer lugar la impugnación por parte de diversos estamentos del nuevo reglamento electoral pactado recientemente entre Villar y el Consejo Superior de Deportes (CSD), que vulnera los términos establecidos para la elección en una orden del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Pero sobre Villar y su equipo pesan por encima de todo varias investigaciones judiciales sobre el presunto cobro de comisiones ilegales por parte del presidente y otros directivos de la federación durante su mandato. Desde ámbitos políticos y deportivos se pide que Villar sea inhabilitado mientras se sustancia esa investigación y que se aplace el proceso electoral.
El Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid instruye en este momento una causa por el cobro de comisiones ilegales en la federación. En el sumario está incorporado ya un informe pericial realizado por dos peritos de la Agencia Tributaria que resulta demoledor sobre las actividades irregulares de Villar y su equipo. Entre otras graves acusaciones, se asegura que una empresa propiedad de un hijo de Juan Padrón, vicepresidente del la RFEF y mano derecha de Ángel Villar, se utilizó como «sociedad interpuesta a través de la cual se canalizan ingresos de procedencia irregular». Respecto a Villar, los datos, según los peritos, «ponen de manifiesto la existencia de irregularidades».
Contrato con sobreprecio
La detallada investigación de los peritos de la Agencia Tributaria sobre las actividades de la sociedad Amanecer Latino, S.?L. no deja dudas sobre sus actividades irregulares. Dicha empresa, propiedad en un 80% de Francisco Padrón García, hijo del segundo de Villar, facturó durante los años 1998, 1999 y 2000 un total de 151 millones de pesetas a la empresa Estudio 2000, S.?A. (Puma) sin que conste la prestación de ningún servicio. Estudio 2000 había firmado en 1997 un contrato con la RFEF para el suministro de material deportivo como proveedor oficial de las federaciones autonómicas.
Según la denuncia que dio objeto a la investigación, el contrato entre Estudio 2000 y la RFEF se realizó «a sabiendas de que era perjudicial para los intereses de esta y con el único propósito de beneficiar a la empresa suministradora de material». Según denunció el presidente de la Federación Melillense, Salvador Romero, los precios que facturaba Estudio 2000 a la RFEF «eran superiores a los que se podían obtener en alguna tienda».
Servicios no realizados
Tras estudiar la abundantísima documentación disponible, los peritos de la Agencia Tributaria concluyen que «la entidad Amanecer Latino, S.?L., controlada por el hijo del Sr. Padrón y su entorno familiar, de Estudio 2000, S.?L. recibe 151 millones de pesetas durante los ejercicios 1998, 1999 y 2000 por la prestación de unos supuestos servicios publicitarios». Amanecer Latino recibió esos ingresos de Estudio 2000, proveedora de la federación, a la que habría cobrado sobreprecio, por una campaña publicitaria «sin que parezca existir ni una estructura organizativa ni la realización de pagos a terceras personas capaces de llevarla a cabo». Los peritos concluyen que «tal servicio no se ha prestado y en consecuencia carece de justificación la entrega de dicho importe».
El informe pericial concluye también que a pesar de que Amanecer Latino recibió de Estudio 2000 en los años 1998, 1999 y 2000 un total de 62, 39 y 50 millones de pesetas respectivamente, «en ningún año hay gastos de personal o pagos a profesionales independientes» por parte de dicha empresa. Ante semejante cúmulo de evidencias, los peritos concluyen taxativamente que «todo ello nos lleva a la conclusión de que la mercantil Amanecer Latino, S.?L. es una sociedad interpuesta a través de la cual se canalizan ingresos de procedencia irregular».
Villar cobró 68.109 euros
En la causa abierta por el juzgado de Instrucción número 47 de Madrid se investiga también el incremento patrimonial de Ángel Villar y de los directivos de la federación José María Castillón, Juan Antonio Padrón, Juan Espino y Antonio Borrás proveniente de ingresos en efectivo de origen desconocido por valor de 2.355.832,14 euros en el período 1998-2003. Esos presuntos cobros ilegales estarían distribuidos, según el informe de los peritos aportado a la causa, de la siguiente manera: Padrón habría ingresado 1.907.026 euros; Castillón, 309.580 euros; Espino, 81.019 euros; el propio Villar, 68.109 euros, y Borrás, 58.206 euros. En las conclusiones finales del extenso informe firmado por los peritos José Ignacio Gómez Quintana y Juan Martín Bris el 20 de mayo del 2008 se asegura respecto a los importes recibidos por los imputados a través de «salidas de caja, dietas y gastos de representación» que «la justificación de muchas partidas es insuficiente» y que «los verdaderos justificantes siguen sin aportarse».
Tarjetas de crédito
Los peritos de la Agencia Tributaria detectan también movimientos extraños en los pagos con tarjeta de crédito a cargo de la federación por parte de los imputados que cesaron en cuanto comenzó la investigación. En el caso de Castillón advierten por ejemplo que «ha utilizado la tarjeta de crédito a cargo de la RFEF. Dándose la circunstancia de que en el ejercicio 2003, año de apertura de estas diligencias previas, el importe utilizado es de 29,92 euros, frente a ejercicios como los de 1998, 2001 y 2002, en que se superaban las 800.000 pesetas».