El meta vasco se reencontrará el domingo con Lotina, el técnico que le dio la primera oportunidad con 17 años
09 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El tramo final de su vida deportiva le tenía reservada una agradable sorpresa. A los 37 años, el Athletic llamó a las puertas de Armando Ribeiro (Sopelana, 1971); ahora, apenas dos meses después, se confiesa «el hombre más feliz de la tierra. Estamos salvados y defiendo los colores del Athletic». Pero no todo ha sido agradable en su regreso a Primera (Robinho le amargó el debut con el Cádiz, en la campaña 2005-06). Su mejilla conserva la cicatriz que le dejó el botellazo que le lanzó un aficionado en el Ruiz de Lopera: «Un asunto que ya no me interesa nada», insiste. El domingo, en Riazor, se reencontrará con Lotina, el técnico al que veinte años después le sigue agradeciendo que le fichara para el Logroñés juvenil.
-¿Entraba en sus cálculos fichar por el Athletic?
-No, pero el fútbol no siempre es lógico. Se dieron una serie de circunstancias y llamaron a mi puerta. A veces, el fútbol es así de bonito. La fortuna no siempre tiene que sonreír a los mismos, está bien que a veces nos toque a los que hemos tenido que pelear más y dar un rodeo tan grande para llegar arriba. Es una oportunidad que no pienso desaprovechar.
-A algo renunciaría.
-A diez años en el Cádiz, donde estaba a punto de renovar. Estaba muy feliz allí, pero se me abrieron las puertas del cielo.
-Al Athletic, también. Con usted está en racha y se ha aliado con los postes (nueve en otros tantos partidos).
-Es una anécdota, pero bienvenidos sean. El fútbol depende del trabajo y el sacrificio, pero también del azar.
-Después de tanto tiempo en Andalucía, le resultará fácil entenderse con Caparrós.
-Quizá Caparrós esté más identificado con el fútbol de aquí que con el andaluz. Del fútbol vasco siempre se destaca la nobleza, la disposición al trabajo, la disciplina... y a Caparrós siempre se le han reconocido esas cualidades.
-Vamos, que están encantados con el técnico andaluz.
-Es para estarlo. Después de varios años angustiosos, el Athletic vivirá un final de temporada tranquilo.
-El partido del domingo ha perdido trascendencia. El Dépor está fuera de peligro.
-Estuvo en peor situación que nosotros y tuvo la serenidad para saber salir de esa situación.
-¿Qué Dépor espera?
-No tengo una referencia clara, pero por sus últimos partidos nos enfrentaremos a un equipo que está en racha, prácticamente salvado, con confianza y con un mérito tremendo, porque el Dépor supo afrontar con valentía una situación muy complicada. Ganar 3-1 en Santander, frente a un equipazo en el aspecto táctico, lo dice todo.
-Enfrente tendrá a Xisco, autor de cinco goles en dos partidos.
-Creo que jugué contra él cuando estaba en el Vecindario. Es un chaval que se lo ha tenido que currar y yo me alegro de que le vaya bien a ese tipo de jugadores.
-¿Ya ha olvidado el suceso del Ruiz de Lopera?
-Del Betis no me interesa nada. Fue muy desagradable, prefiero no hablar de ello.
-Casi tuvo que justificarse.
-Los seis puntos los llevo yo en la cara, me perdí un partido en San Mamés, con lo que representa para mí... Sé que me tocó a mí como pudo tocarle a otro, pero el fútbol está montado así. Yo puedo dormir tranquilo y otros igual no.
-¿Cree que el fútbol no ha tomado nota?
-Va a seguir todo igual. Estos actos se condenan, pero al final todos quieren salir indemnes.
-¿Seguirá en Bilbao?
-El fútbol no admite planes, así que no tengo ni idea. Estoy disfrutando más que nunca y radiante de felicidad, así que todo lo que llegue, bienvenido sea. Si me tengo que ir lo haré agradecido porque el club me ha dado esta oportunidad.