Un grupo asociado a los triunfos y al éxito en todas las categorías

P. J. B.

DEPORTES

03 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La plantilla juvenil del Deportivo no conoce el fracaso. Sus campeonatos acaban siempre en fiesta. Ahora acaricia la conquista del título de División de Honor juvenil y todo parece indicar que esta generación pasará a la historia del club como la más laureada de sus categorías inferiores. Las celebraciones se acumulan en un grupo de futbolistas que no han dejado de triunfar desde que comenzaron a jugar juntos, cuando apenas tenían en edad infantil.

Son los porteros Darío y Diego, los defensas Hugo, David Rochela, Marcos Caridad y Raúl, los mediocentros Héctor y Gery, así como los delanteros Añón y Dani Bea. Estos diez jugadores llevan jugando juntos desde hace cinco años, aunque algunos ya han cumplido siete en el mismo vestuario. Así lo destaca David Rochela: «Yo llegué en infantil A, pero otros ya estaban de antes, en infantil B, desde que se formaron las categorías inferiores del Deportivo».

Salieron a jugar y comenzaron a caer los trofeos. El primero, el de la Liga Gallega infantil. «Estar juntos tantos años siempre ayuda, porque conoces mejor a los compañeros, tanto sobre el campo como en la convivencia de los entrenamientos», señala el futbolista, campeón de Europa y subcampeón mundial sub-17.

Su entrenador, José Luis Devesa, también ha compartido las últimas temporadas con sus futbolistas y, por tanto, guarda el secreto de este éxito. «La mayoría de estos jugadores ya estuvieron conmigo en cadetes. La verdad es que ha salido una generación muy buena y los resultados son inmejorables», afirma.

Sin derrotas

El segundo título que cayó en su palmarés fue el de la División de Honor de cadetes. No perdieron ni un partido y apenas encajaron cuatro goles. No han bajado el nivel hasta ahora. Tras proclamarse campeones la pasada temporada en Liga Nacional (aunque de los diez la mayoría ya había ascendido de categoría), la División de Honor conoce ahora su paso militar. Devesa cree que la clave está «en el trabajo de formación que se ha hecho con ellos». «Yo creo -añade- que se están haciendo bien las cosas en el fútbol base del club. Es una mezcla de saber seleccionar a los futbolistas adecuados, de enseñarles y también, claro, una dosis de fortuna que siempre es necesaria para que se junte un grupo tan bueno»

Esta temporada en 24 jornadas ha logrado 18 victorias y seis empates. Un registro que estuvo a punto de proclamarlo campeón de forma matemática con seis partidos de antelación. Solo la niebla se interpuso en el camino de estos jóvenes talentos, que ahora deberán esperar a su encuentro contra el Oviedo del próximo fin de semana en Abegondo para poder festejar su gesta. Sin embargo, ya no dependen de sí mismos. A su triunfo se debe unir la derrota del Celta y, al menos, el empate del Racing de Santander.