Pau Gasol se ha salido con la suya. Ha fichado por uno de los grandes equipos de la NBA: Los Angeles Lakers. Ayer se hizo realidad una noticia que llevaba esperando mucho tiempo. Se irá a un equipo que jugará los play offs y que ahora, con la incorporación del jugador español, se convierte en uno de los grandes favoritos para ganar la mejor liga de baloncesto del mundo.
Gasol se encontrará en la capital angelina con una de las superestrellas del campeonato norteamericano, Kobe Bryant, un jugador que acudirá al All Star que se celebrará en Nueva Orleáns dentro de dos semanas y en el que también participará Juan Carlos Navarro.
Para hacerse con los servicios del ala-pívot catalán, los Lakers han enviado a Memphis a Kwame Brown (número 1 del draft de 2001), Javaris Crittenton y dos primeras rondas de los drafts del 2008 y 2010, así como los derechos deportivos de Marc Gasol, el hermano de Pau, que fue elegido precisamente por los Lakers el verano pasado. Marc podría encontrarse en los Grizzlies con Navarro dentro de unos meses si el equipo de Tennessee renueva al escolta catalán, algo probable a la vista de la excelente temporada que está cuajando el ex del Barça.
Pau Gasol llega a un equipo de primer nivel, con una superestrella como Bryant, un entrenador de leyenda (Phil Jackson, que acumula nueve anillos de la NBA) y un ramillete de excelentes jugadores jóvenes y veteranos que hacen de los Lakers uno de los equipos más potentes de la liga.
Gasol deja Memphis después de siete temporadas en las que se ha convertido en el mejor jugador español de la historia. Con los Grizzlies ha cosechado más alegrías (mejor rookie del año, tres participaciones en playoffs, designación para el all star...) que decepciones, aunque la racha perdedora de los dos últimos años habían llevado al ala-pívot a ver con buenos ojos su trapaso a otra franquicia. Ahora tendrá una gran oportunidad para conseguir sus objetivos.
Juan Carlos Navarro se alegraba ayer de la mejoría deportiva de su amigo Pau. «Me alegro de su fichaje, aquí se había quedado sin motivación y los Lakers es un equipo que va a colmar sus aspiraciones al intentar ganar la NBA». En lo personal, el balance es otro: «Él me ha ayudado mucho en estos primeros meses, tanto dentro como fuera de la pista y es una pérdida importante para nuestro equipo».
Navarro explicaba que, aunque esperaba el traspaso, la NBA le obligará a incorporarse a los Lakers de inmediato (con una serie de partidos fuera de casa consecutivos), un cambio radical en su vida tras siete años en Memphis y casi sin tiempo para despedirse de sus amigos y hacer la maleta.