La permisividad del presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, con los aficionados violentos del club agrupados en la peña Ultra Sur puede acabar costándole cara a la entidad. Los últimos incidentes causados por este grupo tras el derbi contra el Atlético de Madrid han provocado la reacción inmediata de la Comisión Antiviolencia, que ha lanzado una seria advertencia a la directiva del Madrid. El organismo encargado de velar por la ausencia de violencia en el deporte da por hecho que existe una connivencia entre la directiva que preside Calderón y el grupo radical de los Ultra Sur. En un comunicado público, la comisión pide al Real Madrid que «se abstenga de facilitar colaboración» a los hinchas violentos de Ultra Sur, que han provocado numerosos incidentes y cuyos dirigentes han sido detenidos en diversas ocasiones por agresión, incluso contra los miembros de las fuerzas de seguridad. Antiviolencia ha enviado una carta al Real Madrid en la que le advierte de estos hechos y le conmina a cesar en su apoyo a los radicales.
Las decisiones de la Comisión Antiviolencia fueron hechas públicas ayer por el Ministerio de Interior. El organismo no se limita a llamar la atención por los incidentes en el partido contra el Atlético de Madrid, sino que reprocha directamente a Ramón Calderón su connivencia y permisividad con los violentos. La comisión ha decidido enviar a la Federación Española de Fútbol unas recientes declaraciones del presidente del Real Madrid en las que aseguraba que sobre los Ultra Sur no tenía más que «buenas palabras». En aquellas declaraciones, realizadas a la emisora Onda Madrid y que fueron recogidas por La Voz de Galicia, Calderón calificaba de «grupo de chicos» a los miembros del que está considerado como el grupo más violento del fútbol español. El presidente blanco aseguraba además que los Ultra Sur no habían dado ningún problema al club desde que él accedió a la presidencia, pese a que varios de sus miembros han sido detenidos por hechos violentos con posterioridad a la llegada de Calderón a la dirección del club.
El organismo antiviolencia, dependiente del Ministerio de Interior, afirma en su nota que «en relación a los altercados provocados el pasado domingo 20 de enero por los aficionados violentos del Real Madrid C.F. la Comisión ha acordado enviar una carta al Real Madrid C.F. con el fin de que este club se abstenga, en todo caso, de facilitar colaboración a ese grupo de seguidores que participaron en tales hechos».
En la misma nota, Antiviolencia añade que «en cuanto a las declaraciones realizadas recientemente por el presidente del Real Madrid C.F. en un medio de comunicación y relacionadas con los Ultra Sur, ha decidido remitir a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tales declaraciones a los efectos oportunos». Una vez que reciba la misiva de la Comisión Antiviolencia, la federación podría decidir si adopta o no medidas contra el club y contra su presidente, tanto por el respaldo a los ultras que la comisión da por hecho, como por las declaraciones de Calderón justificando su actitud.
Multas a hinchas
Además de las advertencias públicas al Real Madrid, la Comisión Antiviolencia ha decidido multar con 10.000 euros y la prohibición de acceso a cualquier recinto deportivo por un período de 12 meses a un aficionado identificado quien, «durante el partido C. Atlético de Madrid, SAD -Real Madrid C.F., lanzó una piedra que impactó en el cuello de un agente policial. Cuando se procedió a su detención, volvió a agredir violentamente, y en varias ocasiones, a los agentes policiales».
También multa con 10.000 euros y prohibición de acceso a cualquier recinto deportivo por un período de 12 meses a un aficionado identificado quien, en el partido C. Atlético de Madrid, SAD - Real Madrid C.F., «lanzó una botella de cristal en las inmediaciones del estadio contra los agentes policiales obligándoles a retirarse para evitar el impacto».
El organismo impone también al Atlético de Madrid una multa de 7.000 euros «por deficiencias en las medidas de control de acceso y permanencia de espectadores al no impedir que fuese introducida y posteriormente encendida una bengala».