El presidente de la Federación Galega de Piragüismo, Modesto Valledor, denunció ayer en Pontevedra las supuestas coacciones que ha recibido, él en particular y por extensión, el órgano regional de este deporte, por parte de los altos cargos de la Dirección Xeral para o Deporte.
El presidente
criticó por la mañana que no se hubiera firmado el convenio para esta temporada. Y justo ayer se hizo público que el Gobierno gallego aprobó una partida de 217.000 euros destinados a la federación autonómica. Valledor apuntó después que son 50.000 euros menos que los recibidos el año pasado. En la rueda de prensa explicó así las razones de la demora del convenio: «Nos pidieron una auditoría para ver las cuentas antes de firmar y salió limpia y favorable. Le dije al subdirector de Deportes [Ramón Brigos] que ya estaba bien de retrasar el convenio, porque necesitábamos el dinero de la Xunta para acabar la temporada y que ya estaba bien de perseguir a esta federación con tanto papeleo». Ante esta tesitura, desde la Xunta -siempre según Valledor-, le respondieron diciendo que llevaba una cruz en la frente y que todo era producto de una mala política deportiva de la federación. Que estaban actuando mal porque los deportistas gallegos se iban fuera.
Al margen de estas descalificaciones, lo que realmente le preocupa al presidente es que el subdirector llegó a asegurar que «la relación con la Federación Española le estaba perjudicando, porque cada deportista que se iba de aquí era un deportista perdido». Además, «siguió insistiendo en que Galicia tenía mayoría en la Asamblea de la Federación Española, que tenía que hacer valer esa mayoría y que debía romper con este organismo porque así, iríamos de la mano [Xunta y Federación Galega] y otro gallo cantaría», aseguró Valledor. Molesto con una actitud que definió como «coacción», se reafirmó en su postura: «No pienso abandonar las relaciones con la Federación Española».
«Manía persecutoria»
Valledor llegó a decir: «No sé si el subdirector actúa con esta manía persecutoria por su propia cuenta y riesgo o lo hace atendiendo a lo que dicen sus superiores de la Consellería de Cultura y Deporte. Si esas son las directrices que tiene la consellería hacia nosotros, no tengo más que decir, pero si este señor campa a sus anchas, manejando información que no transmite a sus superiores, la responsabilidad es de los políticos».
Fue más allá y recalcó que «a lo mejor este señor, cesado cuando gobernaba el PP, hace responsable de aquella situación a alguien del mundo del piragüismo. No sé por qué tiene esa adversión, pero que lo diga, porque todo tiene arreglo en esta vida».
Elecciones
La polémica no acaba ahí. La Federación Galega convocó en su día elecciones a la presidencia dando un total de 19 votos como inválidos (13 por ser fotocopias de papeletas y otros 6 casos en los que ni siquiera se votó al no estar convenientemente identificados los votantes). La candidatura de Alfredo Bea presentó una reclamación ante el Comité de Xustiza Deportiva, que fue aceptada. El ente federativo recurrió ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Desde la Xunta se presiona para que se ejecute la sentencia del comité y se ponga en marcha el calendario electoral, pero la federación está a expensas de que el TSXG tome una decisión sobre el asunto antes de iniciar el proceso. Aunque se hubieran contabilizado los votos nulos a favor de otro candidato, Valledor hubiera contado con el apoyo suficiente para acceder a la presidencia.